Ayer cayeron dos soldados más en Afganistán. Uno de ellos, a pique de un repique, entre los heridos. Los otros dos llegaron a España de nuevo, a su Teixidó, acompañando a sus amigos difuntos. La verdad es que una se pregunta muchas veces qué carajo hace esa gente allí, sitios donde parece que no pintan nada.
Que ahora vaya Carmen Chacón a explicarselo a los padres, mujeres o novias (me sigo negando, lo siento compañeros, a llamarla Carma).
El caso es que en esta ocasión apoyo la teoría de Llamazares, pero sin tantos radicalismos. El Ejército es necesario. Desde tiempo de los griegos, de los romanos o los persas y comandados por los sátrapas, ya existía. Desgraciamente la idea pacifista está desechada. Puedo ser pacifista, pero los demás también pueden. Y entonces sí que no haría falta.
Por lo demás, el fin de semana bien. Deseando que pase rápido la semanita. Por lo del trabajo, más que nada. porque esta semana vuelvo a tener muchisimo que hacer.
pero espero que se solucione pronto.
Y nada más, que poco que contar, unos días más, otros menos...
lunes, 10 de noviembre de 2008
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2 comentarios:
si si por el trabajo...tu de lo que tienes ganas es de hincarle el diente a una buena mariscada con sus navajas y sus percebes.
te recuerdo que espero hoy tu respuesta acerca del tema del enlace del que nadie me hace caso.
Gracias,
Pepa.
Los ejercitos son necesarios..¿recuerdas a Reverte cómo nos lo hizo ver en el Parque? pero pacifistas no son..no (ya lo dijo también)
Es duro para las familias pero también por lo que ví ayer asumían (tanto los que murieron como los que quedan llorando) que esa bola estaba en el bombo y podía tocar...
Mucho ánimo para ellos...
Y a ti...cuenta atrás y ¡¡toc, toc, toc!! ;-)
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