viernes, 26 de diciembre de 2008

Que bonita, la navidad

Que bonita, la Navidad cuando eres periodista y te toca pringar los memorables dias festivos que cuando estudiabas no sabias ni que existía esa posibilidad. que bonito cuando te llevan de paseo con los alcaldes y su prole para dar luz a las calles s inaugurar belenes o arbolitos fun fun fun y esas cosas. y la burra rin rin en medio de la calle, y caras de paciencia o de donde me he metido como la de mi compañero guille, del 28 que mira a la camara asustado tras unas palabras del edil capitalino de paz amor y que felices somos todos en estas fiestas. lo que pasa es que a estas alturas no se lo cree nadie. los villancicos que colorean la calle, los niños con voz de pito en los altavoces de las esquinas, uno de los cuales esta extrañamente proximo a la redaccion... vaya tela. ¿alguien quiere un turroncito?

domingo, 14 de diciembre de 2008

Renos y arces


De renos y arces y del madrid barcelona. De lambruscos y cachimbas y terminar a las tres de la mañana deseando que nos cayera encima el diluvio universal para espabilarnos. Pero nada de esto es importante cuando pasas las horas entre amigas. Lo de ayer fue increíble. Un buen rato y apurar los culos de la botella de vino dulce. Y cachimba mentolada. Y muchas penas que de repente no eran penas. Y nostalgias de ausencias que se convertían de repente en meras anécdotas. Y entre medias, un cerdito rosado que sale en muchas fotos algo... ¿como decirlo? particulares. No podría pensar ni describir lo que dan de si unas horas, y un partido de futbol en la tele y un bebe vestido del Barça conduciendo como Fernando Alonso. Seguramente algún día pueda decirlo más claro. Pero no más alto. Vaya tres perlas. Que os quiero!!!

viernes, 12 de diciembre de 2008

Peter Pan


Al igual que me pasó con la canción de amaia montero, me ha vuelto a pasar con ecdl. no me gustan especialmente, es cierto que cuando lo de pequeñita si que me dio por ellos. mas que nada porque me gustaba esa cancion, ese cariño hacia una pequeñita que ellos veian, pero que yo imaginaba. nunca nadie me habia dicho eso, y para mi era bonito saber que existia realmente esa palabra y ese sentimiento. cuando lo mas bonito que te dijeron fue es que me piro porque me estaba enamorando... que quieres que te diga, algo se rompe. el caso es que esta mañana en ytd de europa fm escuche un tema que hablaba de peter pan mezclandolo con historias extrañas. de un niño que no quiere crecer y que al estar con la persona que quiere se siente como en la infancia. pero crecer es inevitable y para ellos llegaba cuando esa persona se marchaba. cuando a lo lejos solo quedaba su figura y cuando podias creer que la pena era lo que te mataba. este tema mezcla la historia de ese amor con la de peter pan y campanilla. y como casi siempre, como casi todas las historias de amor, como dice ismael serrano (este si que si) al menos las mas bellas, terminan en tragedia. ultimamente es cierto que ando algo perdida, que estoy mas irascible de la cuenta con determinadas personas que hay amigos que fallaron, que me duele el alma de acordarme de esa persona a la que confie muchas de mis historias y que ahora por un malentendido se ha largado para siempre. un malentendido con terceras personas por medio y malas intenciones en el ambiente. como siempre, como la vida misma. y de fondo mas trabajo, y las ganas de verte, de salir volando, de dejarlo todo sin que nada importe para volver en cualquier momento. y de que todos (menos algunos) pierdan mi numero de movil, que me dejen en paz, que esto es jodido... el trabajo y mas cuando no dejan de llamarte. en fin, voy a tener que empezar a pensar menos.

martes, 9 de diciembre de 2008

Madrid (Pereza)


Bajando por donde los garitos,

dejándome caer por la cuesta abajo.

He estado tan solito hasta que te he encontrado.

Tocando en tu telefonillo, me dices que aun te queda para un rato.

Tómate tu tiempo, aún no ha anochecido,

yo te espero en Casa Paco.

Y qué gusto da estar enamorado y pasear contigo del brazo.

Traigo rosas rojas para ti, eres mi rincón favorito de Madrid.

Bebiendo y charlando riendo y bailando,

bailando y bailando, va pasando el tiempo

no hay nada como las noches de verano,

no hay nada como las ganas que te tengo.

Noches de Siroco, terracita Antón Martín, y ese bar de Tirso que te gusta tanto a ti,

por la espina dorsal de la gran vía derrapa una sirena de la policía

Y qué gusto da estar enamorado y pasear contigo del brazo.

Traigo rosas rojas para ti, eres mi rincón favorito de Madrid.

Mi piel necesita tu piel, mi boca necesita tu boca, dame de beber.

Y desnuditos y ya en tu cama, luz de farolas tras las persianas,

vuelvo a la vida cuando me tocas, nace una estrella nueva en Atocha.

Estoy loco por ti, eres mi ricón favorito de Madrid

viernes, 5 de diciembre de 2008

Pareja de papis

Pues bien, resulta que el otro día (hace ya algún tiempo, he de reconocerlo) recibí un correo de mi hermana anunciándome que había sido abuela de tres cachorros. Resulta que como ella piensa que la perra es como su hija, obviamente los pequeños perritos son sus nietos. Además aludía a Ron ( a la derecha, el padre de las criaturas) como su yerno.
La verdad es que parece mentira. Son tres pequeñas bolas de pelo que duermen al lado de un radiador que no puede dejar de darles calor. Algunos de ellos´, más espabilados, trepan por las mantas para alcanzar el mejor sitio donde mamar, y les da igual aplastar en el intento a los demás. Aunque siguen reptando, también están los que intentan ponerse en pie, especialmente el llamado Guante Blanco, que aunque pensaban que era el más listo al final va a resultar el más torpón. Llevo tiempo sin verlos. Realmente el ritmo de vida que he estado cogiendo últimamente me impide, además de ver a los cachorros, ahorrar un sólo duro. Apenas muevo el coche, pero cuando lo hago, es para viajar y eso gasta gasolina. Además la mensualidad de la casa, de la cochera, del mismo coche y su seguro... gastos fijos a los que apenas llego con mi sueldo de Ayudante de redacción (que por otro lado, ¿ayudante de quién?). Es un trabajo jodido, lo sé pero es lo que hay. Como dicen algunos compañeros... no nos podemos quejar porque menos mal que en cualquier caso, lo tenemos. Mucha gente se ve o en la calle de repente sin saber por qué (véase los trabajadores de El Mundo de Pedro Jota en Almería) o quienes en medio de la crisis ejercen de cabeza de turco.
Y todo esto a colación de los perritos... qué más decir.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Será el mar

Será porque al poco de nacer mi madre tuvo la idea de trasladarme al lado del mar. A la casa de abajo donde pasé buena parte de mis cuatro años sin dormir, donde conocí a fondo el mar verde de lluvia de Torrenueva. Será el mar. Cuando me imagino vivir en un sitio donde no huela a salitre, donde los pescadores no remienden redes en cualquier esquina de un puerto pesquero pienso qué complejo sería estar lejos de esta gran cantidad informe de agua. Hay mares y mares. Mares fríos y mares cálidos. Mares como abrazos que te atrapan entera para dejarte jugar con los peces y al agua. Sal que entra dentro, que te come los sentidos. Será el mar. Afirmo. No pregunto ya. Sé que es el mar, sé que es lo que significa. Sé que estar triste por una ausencia no es más que estar vacío. Puede que sea eso. Un vacío enorme que a veces me llena el recuerdo. Es bueno recordar... pero no demasiado. Es bueno creer que hay más salidas, más encuentros, más momentos.
Será el mar lo que a veces hace que nos unamos en un perfecto nexo de continuidad con la vida, y más cuando se viste de color verdeazulado, de color de la lluvia, del color de unos ojos que se tornan vidriosos.
Para todo. Ahí está él, en silencio, con el vaivén de las olas, con el ruido de las piedras al golpear el espejo de la luna por las noches.
Será el mar. Porque en las playas he recordado, he vivido y he tenido miedo. Miedo a perder de nuevo, a caer al suelo derrotada como tantas veces. "Se cayeron mis alas y yo no me rendí", decía Ismael Serrano que la semana que viene estará en Córdoba, a mí nunca se me cayeron, me las cortaron. Y me da miedo perderlas de nuevo. Aunque, claro, en caso de que sea así siempre me quedará algo, una nostalgia, una esperanza y mil canciones... Por eso, porque será el mar.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

La espada de Damocles

Había una vez una espada que no sé como se llamaba... de este modo hemos empezado una conversación esta mañana. Ayer cayó una compañera y anteayer otra, ambas supongo que impulsadas por la crisis que está viviendo el panorama nacional. Y a partir de hoy Damocles o quien sea el cabrón propietario de la famosa espada que blande sobre nuestras cabezas se pasa y se ríe de nosotros. Nos dice: trabajad, trabajad, malditos una y otra vez y nos deja ver sus ojos escondidos tras las rejas de las ventanas.
No estamos aquí para pensar más en esas cosas, es complejo andar siempre pensando en lo mismo. La vida pierde sentido si se pierden esas pequeñas cosas. Por es es inútil continuar pensando de más. Cuando te fallan los amigos y aquellos a los que apenas has visto descubres que tienen intenciones complicadas más movidos por los instintos que por los sentimientos, te das cuenta de que al final la buena gente es lo que queda. Aquellos que si te ven jodida te sorprenden con un mensajito al móvil, pensando en cómo andarás. O aquellos que simplemente te llaman para alegrarte la mañana. Es un tiempo complicado, un tiempo jodido pero estamos ahí, siempre en pie.
La espada de Damocles sigue pendiendo sobre nuestras cabezas pero ya no nos importa quien corte el hilo.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Fuera males!


Se llama Javi. Algunos le llaman el bebé entrañable, un título que se ha ganado a pulso a base de carcajada y cariños. Te lo da todo a cambio de nada. Es una criatura del cielo que aterrizo en la tierra y que salió en busca de quienes le quisieran. Javi es indefenso, cuando está en el carrito es la personita más inocente del mundo. Le gusta taconear encima de una mesa y sonreír a todo el que le regala presencias y abrazos. Javi es así. Me gusta porque siempre está alegre, porque siempre te da sus manos aunque estén frías, porque siempre tiene un abrazo preparado o un tirón de pelos a tiempo. Me gusta porque es una lucha de la vida por sobevivir, por demostrar que sigue ahí. Porque en seis meses esta cosita rubia me ha enseñado muchas cosas del amor de bebé...porque siempre me gusta estar con él, siempre con los amigos, con las demás personas...Un domingo inolvidable a su lado, como otros muchos momentos... y por los que vendrán brindemos viki y rakel con tinto de verano y chocolate milka. como está escrito.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Un añito

Un añito el día 11 de noviembre y parecía que fue ayer
en ese tiempo han pasado muchas cosas, amigos que vienen gente que se va.
esperamos que siga pasando el tiempo
y que la vida diga lo q quiera.

lunes, 24 de noviembre de 2008

El camino de regreso

Hasta entonces nunca me habían aterrado de esta forma los aeropuertos.
Lléname de abrazos, lléname de besos,
creo que anunciaron tu vuelo.
Y entre lágrimas tu figura es devorada por la gente,
y una fiera maloliente clava en mi alma sus afilados dientes.
Quedo con el sabor metálico de la soledad y deshojo el calendario.
Tengo miedo, tengo frío y dudo, y hago repaso. Fugaz e indeterminado, como un sueño ha comenzado esta historia y no sé, en verdad, si fue real.
Quién me iba a decir que te iba a encontrar una noche casual,
yo ejerciendo de torpe sentimental.
"¿Qué haces aquí? A punto estaba de marcharme, qué bueno es encontrarte".
Y tú y yo inmóviles, y en torno a nosotros giraban colores, pasaban horas, rostros.
Pero nada de esto era importante,
"así que háblame de ti y no pares".
Apenas te dejaba la música con su metralla.
"Cuéntame cómo era todo antes".
Aunque seriamente dudo si en verdad hubo un antes,
sólo recuerdo bien, con nitidez, que hubo un después.
Entre empujones, entre la gente, me acerco torpemente
con taquicardia adolescente, en aquel bar donde no entra ni un rayo de luz,
sé que fuera, sé que fuera amanece.
Nuevos reencuentros, nuevas confesiones,
y de repente me veo perdido en un aeropuerto,
con las pesadillas que día a día me acompañan, cotidianas, con las que me atormento:
A qué son bailan tus caderas,
qué sudores te alimentan,
tengo tanto miedo de que olvides el camino de regreso

...parece mentira... del disco de Ismael Serrano "Atrapados en azul"...
Tremendo.
Tengo tanto miedo de que olvides el camino de regreso

domingo, 16 de noviembre de 2008

Quiero ser..

La voz de Amaia nunca fue santo de mi devoción. Normalmente no aguanto más de dos canciones seguidas suyas sin ponerme de los nervios. Pero este tema lo oí esta mañana en Europa FM cuando me levanté para empezar a trabajar (curiosamente con una entrevista al cantane El Bicho). Me gustó. Simplemente eso.

Quiero ser,
una palabra serena y clara,
quiero ser,
un alma libre de madrugada.
Quiero ser una emigrante
de tu boca delirante,
de deseos que una noche
convertiste en mi dolor.
Quiero creer,quiero saber,
que dormire a la verita tuya
quiero esconderme del miedo
Y mirar de una vez
los ojos que tiene la luna
Quiero cantar a la libertad
Y caminar cerca del mar
amarradita siempre a tu cintura
esta locura de amarte
no puede acabar.
Por mucho que me entren las dudas
de que eres tú
quien me hace tan feliz.
Quiero ser,
la que te jure amor eterno,
quiero ser
una palabra en la estacion
que lleva tu nombre
Quiero ser el verbo puedo
quiero andarme sin rodeos
confesarte que una tarde
empecé a morir por ti
Quiero creer,quiero saber,
que dormire a la verita tuya
quiero esconderme del miedo.
Y mirarte de una vez
los ojos que tiene la luna.
quiero cantar a la libertad
Y caminar cerca del mar
amarradita siempre a tu cintura
esta locura de amarte
No puede acabar
por mucho que de entre las dudas
de que eres tu
quien me hace tan feliz.
Quiero creer,quiero saber,
que dormire a la verita tuya
quiero esconderme del miedo.
Y mirarte de una vez
los ojos que tiene la luna
quiero cantar a la libertad.
Y caminar cerca del mar
amarradita siempre a tu cintura
esta locura de amarte.
No puede acabar
por mucho que de entre las dudas
de que eres tu
quien me hace tan feliz

sábado, 15 de noviembre de 2008

¿Dónde mira El Sordera?


Es una gran persona y un gran cantaor. Además es primo hermano de José Mercé (la verdad es que se le parece mucho) y participó ayer en unos cursos celebrados en Roquetas de Mar. Fue el único, todo hay que decirlo, que consiguió poner en pie a todo el Auditorio de El Parador que le dedicaron una gran ovación. El caso es que a la hora de hacerle la foto para la entrevista él me contestó: contigo o si no no hay foto. Pues ahí estamos, los dos en Aguadulce. Luego, claro está la Parra le hizo una foto para la entrevista que si no, no vale. El caso es que cuando llegué a la redacción por la tarde, mi mesa a mesa Norberto López, más patán que Patán me dijo: ¿pero donde esta mirando el sordera? y así se quedó. ¿Donde mira el Sordera? Creo que esos son los momentos que hacen bueno este trabajo. Por cierto, López anda hoy de bodorrio, espero que en poco tiempo podamos disfrutar de sus fotos de chaqueta y corbata. En fin...

lunes, 10 de noviembre de 2008

Dos más

Ayer cayeron dos soldados más en Afganistán. Uno de ellos, a pique de un repique, entre los heridos. Los otros dos llegaron a España de nuevo, a su Teixidó, acompañando a sus amigos difuntos. La verdad es que una se pregunta muchas veces qué carajo hace esa gente allí, sitios donde parece que no pintan nada.
Que ahora vaya Carmen Chacón a explicarselo a los padres, mujeres o novias (me sigo negando, lo siento compañeros, a llamarla Carma).
El caso es que en esta ocasión apoyo la teoría de Llamazares, pero sin tantos radicalismos. El Ejército es necesario. Desde tiempo de los griegos, de los romanos o los persas y comandados por los sátrapas, ya existía. Desgraciamente la idea pacifista está desechada. Puedo ser pacifista, pero los demás también pueden. Y entonces sí que no haría falta.
Por lo demás, el fin de semana bien. Deseando que pase rápido la semanita. Por lo del trabajo, más que nada. porque esta semana vuelvo a tener muchisimo que hacer.
pero espero que se solucione pronto.
Y nada más, que poco que contar, unos días más, otros menos...

miércoles, 5 de noviembre de 2008

A toda máquina


A toda máquina y rumbo a ninguna parte, o a alguna, quién sabe. Estas son las cosas que le pasan a una por trabajar en un medio. ¿Quién me iba a decir que me iba a subir sólo para probar, la cabina de un tren? Me imagino que nadie. Igual que nadie me dijo nunca que subiría en un tanque leopard o en un BMR o en un oruga en los campos de Alminares de Toledo. Allí conocí a buenos amigos, a Miguel Ángel, ese pedazo de cámara veterano que no deja de invitarnos a Madrid a pasar unos días aunque realmente Lopera y yo nunca nos pongamos de acuerdo, a Couso y sus cosas y Natalia, la galleguita de Pontevedra a la que debo un cd de fotos frente a un Chinuk. Y Mikel, de SER San Sebastian, tal vez uno de los que más marcha llevaban el día de La Latina.Son historias que por ahora siguen en la retina, pero empecé hablando del tren. Realmente no hacía nada allí, solo la foto que me hizo Javier Alonso, compañero de piscina y de imágenes en el periódico que quiere convencerme para subir a Gérgal a hacer un reportaje en el observatorio, antes que nos lo pisen los de La Voz. Este mundo es así. No nos vale que nadie nos pise. Nadie ni nada. Queremos ser los primeros. Y después de este patriotirsmo que me ha entrado a estas horas de la mañana, que en realidad no es el que siento porque como dice Alejandro Sanz "No hay más miedo que el que sientes cuando ya no sientes ná" me queda sólo el seguir recordando. No sé si s bueno recordar. Si es bueno o es malo, el caso es que es, y que ahí está. Ya no sé cuando volveré a entrar en la cabina de un tren, de un avión o de un tanque. No lo sé pero igual estaría bien que fiera dentro de poco. Son nuevas experiencias que vienen y que se quedan y que a veces no se van. Y ahora pues nada, a seguir trabajando y a esperar que Pepe el Grillado y su amiga Pepita vuelvan a preguntar por lo mismo.

martes, 4 de noviembre de 2008

Un violinista en tu tejado

Desde aquellos tés en la fortaleza de El Hacho con Javi, Migue y Cristina, no había vuelto a sentir más mía una canción del personaje astur llamado Melendi. Ahora volvió a sonar una en la radio y debe ser por eso, porque sonó de nuevo tras haberla escuchado sin descanso durante el viaje vacacional al norte por lo que la convertimos en la de nuestros días. Es distinto. En El Hacho eran pasadas las doce de la noche, sentados en el mirador de la rosa de los vientos, de la brújula que señalaba a Málaga y a Tánger y las horas que iban pasando con un vaso de tubo lleno de té e hierbabuena en las manos. Y los fríos, y terminar los cuatro riéndonos de nuestra suerte en el Clio rojo de Migue, con Kisiera yo saber de fondo. Lo odiamos a muerte, al Melendi, digo, a fuerza de escucharlo. Pero luego se nos hizo tan insoportable que terminamos pasando de sus canciones. Cuando dejé Ceuta para emprender esta nueva aventura peninsular, Migue me trajo el cd grabado en un pen drive. Para que te acuerdes de nosotros, me decía. No olvidaré nunca porque fue el primer paso en un caminar que se extendió hasta la Mujer Muerta y la tetería mirando al mar de Benzú. Por las calles sucias de Castillejos y los taxis a rebosar de Tánger. Rumbo a ninguna parte. Pero también las putarachas, echar de menos y de más. Recordar. Desde entonces que prometí volver, sólo lo hice una vez. Y allí estaban ellos. Migue que no había cambiado nada solo que ahora lleva uniforme, Javi con su despiste por la puerta de la Asamblea, Cristina y sus historias y el corazón a mil. Su hermana que estaba deseando conocerme. Y dos nuevos amigos procedentes de Bangladesh con una escalofriante historia que contar de pies desollados por la arena del desierto. Y todo esto por una canción. Y ahora, después de un eterno viaje de diez horas en las que ese tema sonó más de cincuenta veces, recuerdo aquellas frases que nos aprendimos de memoria, entre bronca y bronca, porque hacer memoria es desechar el olvido y porque los recuerdos es la mejor terapia contra la sordidez de la distancia.

viernes, 31 de octubre de 2008

Lo que dura un fin de semana

Es asturiano y se llama Pablo Moro, es el causante de que canciones como la que colgué en su día de Quédate. Ahora me desmarco con Lo que dura un fin de semana. Un tema triste pero real como la vida misma del disco Smoking Point. Me gusta esta canción porque es suave, porque cada palabra evoca momentos que aunque son duros, sabes que están ahí. Esa ventana de autobús por donde ves el paisaje pasar después de los discos de Tom Waits. Creo que en muchas ocasiones estamos todos encerrados en esa vida. En ese círculo díscolo en el que nos movemos. Quieres salir, pero es como una espiral que te toma poco a poco. Y qué más decir, creo que es mejor que el tema hable por sí solo. A veces una poesía así es capaz de levantar los sentimientos y las emociones más dormidas.

Te ví en el corazón de aquel disco que giraba
empañando los cristales con acordes de Tom Waits.
En el humo de la noche tu cuerpo se desnudaba
y rodaban por el suelo las fronteras de tu piel.
Planeaste un viaje “al moro” mirando por la ventana
cómo las gotas de lluvia desgarraban la ciudad,
y volviste sonriendo a meterte en la cama
y la luna de madrugada se durmió en tu paladar.
Entre versos de Allen Ginsberg ensuciando nuestra almohada
renunciamos a ser tristes prometiéndonos mañana.
Y la eternidad durólo que dura un fin de semana.
Llenamos nuestras bocas con millones de deseos
y drogamos nuestros cuerpos con poemas de William Blake.
Aquel era el principio del camino del exceso
y aprendimos la respuesta al enigma del querer.
“Lléname de tus historias, que se detengan las horas.
Regálame la llave de tu imaginación.
Ojalá la vida fueran sólo estas pequeñas cosas.
Ojalá el mundo existiera sólo en esta habitación”.
“El viaje más infinito que te puedo prometer
llega sólo hasta el domingo más triste de cada mes”.
Algo se rompió en silencio.Empezaba a amanecer.
Te vestías muy tranquila y yo cogí la guitarra.
“Quizá sea ésta la última canción que cantaré”.
De tu viaje al fin del mundo yo no quise saber nada.
De mis noches sin futuro te negaste a conocer.
Y en el autobús de vuelta mirabas por la ventana
memorizando el paisaje que no volverías a ver.
En la puerta de tu casa no hizo falta decir nada.
“No me mientas, no me digas nunca te olvidaré”.
Y entre calles solitarias recuerdo aquel par de días
maldiciendo cada lunes con toda su realidad.
Qué puta es la vida a veces,y otras qué de verdad.

jueves, 30 de octubre de 2008

Sucede que a veces

Sucede que a veces la vida mata y el amor te echa silicona en los cerrojos de tu casa, o te abre un expediente de regulación, y te expulsa del Edén, hacia tierras extrañas. Sucede que a veces sales de un bar y la luz quema la piel de este vampiro que te ama, te llena la frente de fino polvo marrón-sur, bostezas y te queman agujetas en las alas.
Pero sucede también que, sin saber cómo ni cuándo, algo te eriza la piel y te rescata del naufragio.
Y siempre es viernes, siesta de verano, verbena en la aldea, guirnaldas en mayo, tormentas que apagan el televisor. Teléfonos que arden, me nombra tu voz, hoy ceno contigo, hoy revolución, reyes que pierden sus coronas, verte entre la multitud, abrazos que incendian la aurora en las playas del sur.
Sucede que a veces la vida mata y te encuentras solo y en este corazón no reciclable se hunden petroleros desahuciados y sospechas que provocan miopía en lanzadores de puñales. Sucede que a veces la vida mata y el invierno saca su revólver, te encañona en las costillas, te aterran los álbumes de fotos y el espejo, huele a pino el coche y el mar a gasolina.
Pero sucede también que, sin saber cómo ni cuándo, algo te eriza la piel y te rescata del naufragio.
Y siempre es viernes, siesta de verano, verbena en la aldea, guirnaldas en mayo, tormentas que apagan el televisor. Teléfonos que arden, me nombra tu voz, hoy ceno contigo, hoy revolución, reyes que pierden sus coronas, verte entre la multitud, abrazos que incendian la aurora en las playas del sur.
Sucede que a veces la vida mata... Y siempre es viernes, siesta de verano... Hoy ceno contigo, hoy revolución...

miércoles, 29 de octubre de 2008

La vaca sobre el tejado de zinc

Muchas vacas en una pradera en verde bajo las tonalidades azules celeste de un cielo que dejó de amenazar lluvia. Similitudes a un relato, un Cuento de Invierno, que leí a Manuel Rivas. Una vaca en la pantalla de mi ordenador que me mira con el flequillo despeinado y una sonrisa inequívoca, de esas que te preguntas si es real o ha nacido de la imaginación de alguien. Muchas vacas paseando por el cielo turquesa de las noches en vela. De las horas sentada frente al computador negro de las mañanas laborales. Hoy he pensado en mi vaca negriblanca. La que tengo enfrente todos los días diciéndome que le coloco saldo en el móvil. Una compañera me dijo una vez que de todos los rincones para trabajar del diario el mío era el que más le gustaba. A lo mejor es por el calendario de Córdoba en el que reluce en el mes de Octubre la plaza de la Corredera. Un peluchito saltón amarillo chillón que me regaló el compañero Juan, el caballero de Aínsa regalo de Jose Ignacio, y la castaña de la suerte que vino conmigo desde Pontevedra. Cosas nimias, es cierto, pero que dan más color a este rincón. Un gato que me recuerda que es el mismo que acecha, el invitado especial, obra de MV y el contenedor de recicla y da vida que cogimos Elizabete y yo en Murcia. Recuerdos pequeños a los que poco a poco se van añadiendo más. Qué pena no tener más espacio, ¿no? Entre todos, igual me sigo quedando con la vaca, que sueña por las noches enamorada de la luna sobre el tejado de zinc.

martes, 28 de octubre de 2008

A contracorriente

Páginas, llamadas, entrevitas. Impresoras que se quedan sin tonner y ruedas de prensa que se suspenden. Dedos manchados de negro y jazz en las convocatorias culturales. Un compañero y amigo que me regala un absurdo muñecajo de los de propaganda para pegarlo en el ordenador (ahora me mira con sus ojos de plástico fundido) Y vuelta a lo mismo. Un café, dos, por la mañana y por la tarde. Hablar con unos, con otros, (oye el viernes si no libras, nos damos una vuelta) las cosas de la vida con banda sonora de Gipsy King. El pequeño Javi en su carrito mirando a todas partes, envuelto en una manta blanca. Ya se pone de pie... mira q es mono.
Bolígrafos reventados en mitad de la mesa por culta de un absurdo concejal que me habla irónicamente de llevar la Brigada Paracaisdísta a solucionar un problema a los vecinos Peor para él. Lo de los paracaidistas irá en el titular. Y él saldrá perdiendo, como siempre.
Tenemos peligro, pero tenemos también encima muchas horas de trabajo, muchas letras escritas al cabo del día. Muchas llamadas perdidas y llamadas que dejas sonar sin hacerles ni puto caso. Esta es nuestra vida, que en el fondo es la que hemos escogido. Y eso es lo peor. Que en el fondo nos gusta. Hasta que nos cansemos, seguiremos al pie del cañón. Cuando el cañón se dispare, que sea lo que Dios (o Alá, o Buda) quiera.

lunes, 27 de octubre de 2008

Cosas del corazón

Adormilada atontada como en un sueño te veo
Corriendo como un loco por un supermercado
Quieres mi corazón encontrar para comprarlo
Busca alocado por todas partes algo mío para guardarlo
De repente algo llama tu atención entre los congelados
Rodeado de consumidores que luchen para mirarlo
Excitado eres el primero en llegar para comprarlo
En envoltorio de plástico rosa, brillante, atractivo y helado
Corazón congelado: colorantes, estabilizantes, azúcar, sal y vinagre.
De qué está hecho el corazón de una mujer?
¿De qué está hecho el corazón de una mujer?
¿Qué sustancia ha puesto Dios en el centro de su ser?
¿Qué mineral se encuentra debajo de su pecho, que yo no puedo fundir, que yo no puedo fundir?¿Qué razones tendrá su razón que mi razón no conoce?
¿Por qué es tan dúctil, resistente, y tenaz al mismo tiempo?
¿Por qué el amor propio anida tan fuerte en su interior?
¿Y qué hay detrás de su laberinto de sentimientos y pasión?
Corazón congelado: colorantes, estabilizantes, azúcar, sal y vinagre.
¿De qué está hecho el corazón de una mujer?
Corazón congelado: colorantes, estabilizantes, azúcar, sal y vinagre
¿De qué está hecho el corazón de una mujer?

sábado, 25 de octubre de 2008

Patáncico, el perro bolsillos


Tiene un jersey con bolsillos, un bolso para llevarlo colgado por la calle y apenas levanta un palmo del suelo. Es más patán que su dueño, Norberto López y ya cuenta en su haber con una columna de opinión en el periódico del amigo ÓScar Lezameta, profundamente impactado por el color y las medidas pero sobre todo la capucha y los bolsillos de su nueva prenda de vestir. Semejante chucho no podía sino ser entrañable. Con una dura historia a sus espaldas, y más dura la que le espera ahora al lado de semejante personaje al que tendrá que aguantar sus reuniones familiares y de iss pro en casa, Patancico ve una vía de escape en las salidas a la calle. Ayer lo encontré en la puerta de la Escuela de Artes, iba sentado en una manta de huellas de perro, como no, mirando el infinito a través de las rejas del bolso de Conchita. Supongo que aunque se preguntaría muchas cosas, lo que más le interesa a un perro en estas circunstancias, y más a este que es un auténtico patán, es empezar a jugar. Tiene dientes que parecen pequeños cuchillos pero a él le da igual, porque ni los siente ni los padece. Una nota para alegrar una tarde de un día que se presentó complejo. Que terminó a las nueve de la noche bajo los acordes de el himno de Riego y la Marsellesa en Alhama de Almería, después de haberme costado Dios y ayuda llegar a ese pueblo. Pero bueno, qué vamos a hacerle, como siempre me dicen que digo. Hoy a trabajar y mañana también, y pasado, y al otro... y nos dieron las diez y las once, las doce y la una y las dos y las tres... las horas que se van pasando despacio. Pero bueno.

jueves, 23 de octubre de 2008

Por las dudas



See stá haciendo larga, son las ocho... no se olvide su paraguas, anunciaron que esta noche va a llover. Veo por la ventana que en la calle, amenazan mil fantasmas, creo que vienen por usted.

No es por alarmarla, sé que tiene que volver. Va a pensar. seguramente, que la quiero retener.

Por las dudas, no se vaya. Por las dudas... quédese.

Puede irse mañana, tempranito, ya le preparé mi cama, yo me acuesto en el sillón (¿o no?)

Le dejé frazadas en la silla, cualquier cosa usted me llama, hay poesía en el cajón.

Nos despierta el alba, no sé cómo sucedió...

nuestros cuerpos enredados y embriagándonos el sol.

Voy a hacer un desayuno, le devuelvo el corazón...

Si quiere a la tarde yo la espero, no hay problema de mi parte

más o menos a las seis

Usted no olvide el paraguas, yo le aviso a los fantasmas

que aparezcan cuando empiece a anochecer...

miércoles, 22 de octubre de 2008

Actualiza, muller!



Vuelvo al mundo después de unos días de retiro voluntario en los que me habéis preguntado los habituales vía mensaje y de voz lo que pasaba. Simplemente que de cuando en cuando una necesita pensar algo más de la cuenta, no demasiado porque se le queman las neuronas... las pocas que deja este trabajo. Esta mañana, en el Congreso republicano sobre Nicolás Salmerón al que asisto como periodista y, por qué negarlo, porque la curiosidad me pica, he aprendido cosas interesantes. Valores que han dejado huella en mí y que espero que sigan haciéndome pensar el resto de los días. Y que conste para los alarmistas que soy apolítica. Este trabajo, entre otras cosas, te hace odiar a esos entes de corbata y traje que pasean por los pasillos de los consistorios. El hecho de pensar, de recordar que no hay más distancia que la que quieras colocar, de escuchar de nuevo, como antaño, las canciones de Ismael Serrano, al que diariamente tengo en el tono de llamada del móvil de mi compañero y amigo Óscar García. Creerme que sí, que otro mundo es posible, que las bandadas de gorriones del principito se hacen un hueco en el mundo almeriense, granadino y de todo el globo, que para eso estamos. Citando a Juanes, pese a la manía que le tengo gracias a mi compañera de mesa que tiene como sonido del móvil la horrenda canción de me enamoraaa que me hables con tu boca me enamoraaaaa y esas cosas. (que horror). Seguiremos informando en posteriores entregas. El trabajo hasta el infinito y más allá me reclama.

lunes, 6 de octubre de 2008

Manhattan

Hoy, como quien no quiere la cosa, he oído en el coche de al lado en la Ribera cordobesa el disco de Enrique Morente con Lagartija Nick, "OMEGA" y en concreto la canción "MANHATTAN". Recuerdo que la primera vez que la escuché me llamó la atención. En ella, el patriarca canta con su hija Estrella (qué buenos momentos en la cuesta del Chapís viendo la subida del Cristo de los Gitanos con esa buena gente, Marotos, Van Helsing y Sergi a los que ya casi que les pierdo la pista) un tema que hace referencia a un amor entre payos y gitanos. Ciertas cosas me dan que pensar y se salen de la telaraña azul de las habitaciones del Hospital que por cierto, ya hemos abandonado, gracias a Dios o a quien corresponda. Pues eso, que la voz de los Morentes me lleva de nuevo a esa cuesta de Chapís, a esas esquinas del Sacromonte (¡qué frío, la mae que les parió!) y a esas noches del Miércoles Santo. Ahora las cosas han cambiado mucho. Hace tiempo que no vemos juntos el paso del Cristo por el empedrado. Ni la madrugá en la puerta de Santo Domingo. Nunca me han gustado demasiado las procesiones, bueno sí, cuando era más pequeña, pero ahora poco. No me gusta nada la sensación de saber que en la cabeza de una Virgen van miles de euros. Puede que por eso no caiga nada bien en la Hermandad de Nuestra Señora del Mar de Almería. No puedo caer bien en todos lados. La última vez que vimos juntas encerrarse una procesión fue la del romano-pollo. Llevaba un enorme penacho en la cabeza entre cómico y triste que apenas entraba en la puerta de la iglesia. Y la sabiduría de Maroto, qué íbamos a hacer sin tí, que nos contaba cosas que jamás habríamos imaginado de las señoras de negro a punto de matarse por caminar de espaldas. El tema es que todo esto me viene tras oír a Enrique Morente. Diferente de los Urquijo. Con A tu lado, Su, me vienen otras sensaciones. Pero eso ya es otra historia.

domingo, 5 de octubre de 2008

Pero a tu lado (Los Secretos)

He muerto y he resucitado con mis cenizas un árbol he plantado
su fruto ha dado y desde hoy algo ha empezado.
He roto todos mis poemas los de tristezas y de penas
lo he pensado y hoy sin dudar vuelvo a tu lado.
Ayúdame y te habré ayudado
que hoy he soñado en otra vida en otro mundo, pero a tu lado.
Ya no persigo sueños rotos los he cosido con el hilo de tus ojos
y te he cantado al son de acordes aún no inventados.
Ayúdame y te habré ayudado
que hoy he soñado en otra vida en otro mundo, pero a tu lado.
Ayúdame y te habré ayudado
que hoy he soñado en otra vida en otro mundo,
pero a tu lado.

sábado, 4 de octubre de 2008

Pensamientos

El azul de la habitación de un hospital da para mucho que pensar. Y más si desde su ventana se ve, a lo lejos, la Mezquita o la torre de la Catedral. Son muchas horas de espera, de conocer gente que acude también con problemas. De hablar con el acompañante sexagenario de la 416 de la importancia de una buena emisora de radio (para él la Cope) para hacer compañía en las mañanas. Para mí, la voz de Carles Francino o Carlos Herrera, para compartir actualidades. Móviles que se quedan sin batería y que no dejan de sonar. Sopresas anticipadas en forma de familiares que acuden a traer los mejores deseos. Y la Mezquita de fondo haciendo compañía. Pero sobre todo en un hospital lo que se siente es miedo. Miedo de no saber qué está pasando exactamente e impotencia al ver la dejadez del SAS, un servicio que pagamos todos. Pensar que ojalá no hubiera pasado lo mismo en Almería para sacarle los colores a más de uno. El caso es que en todo este tiempo no faltaron los momentos sorprendentes. Mensajes que devuelven las ganas de sonreir en ese ambiente de alcohol y agujas o libros como el de Benedetti que duran menos de dos días. Un fin de semana de asueto y volver, a ver qué tal va todo. Turnos. Relevos. Cenas y comidas en un self-service donde te sientas al lado de gente con la tristeza infinita pintada en la mirada. Personas a las que no conoces de nada y que comen mecánicamente una tostada de aceite. El caso es que da mucho que pensar....

lunes, 29 de septiembre de 2008

Juntos y revueltos

Más que mil palabras, en este caso más de dos mil. Son ellos, los que están siempre aunque a veces les veas menos. Celebramos un aniversario, 25 años de casados, que ya es tela. 25 años echandonos un cable, ayudando a superar los malos momentos. Y pensar que consiguen, tras el tiempo, reunir a tanta gente. Si hay algo o alguien de quienes me sienta tremendamente orgullosa esos llevan mi apellido. Son mi familia. Pero la de verdad. Porque hay familias y familias. Y las familias con segundas es para desterrarla y no volver a verla nunca más y ahí te quedes cabrón para los restos. En cambio, cuando te echan la mano a buenas, no al cuello, siempre hay que agradecer. Por eso ahí les dediqué esta entrada. Esperando nuevos amaneceres, qué vamos a hacerle. Es el tiempo.
Tiempo cambiante, gris y lleno de agua. Lágrimas de ángeles. Muchas horas y la sensación de estos días que no se repetirán. De ver pasar los minutos pensando y pensando. ¿Alguien dijo alguna vez que pensar es malo?
Y escuchando esa canción de Melendi de "mejor no te quiero, será más barato" que hicimos popular allá por el Norte, mis compañeras y yo en esos primeros días.
Me vais a perdonar, peor hoy ando algo lenta para escribir... será la falta de sueño.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Mira como tiemblo

Volver a Granada me hace, inevitablemente, recorrer esas calles a oscuras del Albaycín que en su día pasé de largo. Pensar en esos momentos de la época de estudiante, cuando cambiábamos el aula de Política por las escaleras de la Facultad o por la cafetería. Volver a Granada me hace reencontrarme de nuevo con esos sitios que frecuentaba por las noches donde conocí personas y personas. Una de ellas, Elena Bugedo, maravillosa como persona y genial como compositora y cantautora me informa de que en poco tiempo estarán de nuevo en la gira Mira como tiemblo. Una gran canción del pibe Fede Comín que cuando la cantan juntos saltan chispas. Me alegré saber de ella, y del Peor para el Sol de Álvaro. De las canciones de Sabina de Juan Roggeri y Las noches en el harén de Trova. Para ellos fue el trabajo que me llevó un año de investigaciones y que ahora intento que saque la cabeza, como era el deseo de Esteban, infatigable compañero de música y de papeles que se marchó al viento dejando esta ciudad algo más huérfana pero más viva de memoria.
Me gustaría desde aquí, para las más humildes almas pensantes y acompañantes de momentos de la vida, una invitación para conocer más a fondo a esta profesional de la canción de autor, al gran Fede y a Fran y demás troupe que se juntan de cuando en cuando en ese punto de encuentro que es La Tertulia. Buenos momentos en sus sillas, buenas historias y una partida de parchís que le seguimos debiendo a Juan. Mario con sus canciones detrás de la barra y Víctor Jara de fondo.
Granada a veces parece muy sola, pero tiene vida en las aguas de los ríos, en las calles empedradas y en la plaza catedralicia. En la zona de Plaza Nueva y en la entrada al Albaycín. El misterio del mirador de San Nicolás donde duermen amantes y perros. Donde la música de una guitarra es el sonido más entrañable que puedes escuchar. No sé por qué me gusta tanto, pero debe der un lazo tan fuerte que algún día, al romperse, deje en el aire polvo de estrellas.

jueves, 25 de septiembre de 2008

La arena de los relojes

La arena de los relojes, hizo crecer el desierto... como cantaba Ismael Serrano, en su momento, cuando las clases de la Facultad eran aún una realidad como el anhelo de salir de las aulas para emprender una vida laboral que hoy en día aún no para de sorprenderme. Desde este momento a lo mejor por eso, he empezado a hacer más caso a la arena de los relojes. La misma que nos dice que el tiempo se nos acaba. La misma que a veces te juega malas pasadas y te hace pasarlas putas. El caso es que esa misma arena, amarilla como la de algunas playas, pasea por diferentes sitios.
Hoy la leí en un poema de Pablo Neruda, pero hace unos días la encontré naúfraga en un reloj de arena. A veces la vida te besa en la boca, decía Serrat, y a colores se despliega como un atlas.
Como el azul de un río, como esas veces en las que después siempre te arrepientes y un negro velo te tapa los ojos y te dice, ando aquí, mírame a la cara, maldito incauto, que te vas a estampar.
No sé si a más de uno le suena. Es como cuando pones todas tus esperanzas en ciertos momentos y en ciertas vidas que luego resulta que en lugar de paralelas son perpendiculares afiladas como punta de bayoneta. No sé si me explico. Las bayonetas hieren y hacen daño e incluso matan. Los alfileres se clavan como puñales y aunque su cicatriz sea pequeña, el daño que hacen puede llegar a ser muy grande. Historias como esta, momentos confundidos.
El caso es que ahora quiero ser yo de nuevo. Dejar de lado lo políticamente correcto para asomarme a ese mundo que cada día me gusta más. Dejar de pensar en el qué dirán o en el qué pensarán y dejar que me caigan sobre la cabeza chuzos de punta, como estalagmitas, que me arranquen la sangre. Sin estos pequeños momentos, sin estos pequeños arranques, ¿en qué queda la vida?

No sabes lo que haces al acercarte tanto,
no sabes que provocas primero risa... y luego llanto,
no sabes que tus manos son diferentes a las mías,
y que cuando tú te marches se me llenarán de heridas.

No sabes lo que provocas al desordenarte el pelo,
que me he de morder la boca y no decir... te quiero,
no sabes que tu risa es el mayor de mis laberintos,
y que cuando tus ojos falten en los míos nacerá un abismo.

No quiero tener que odiarte cuando de madrugada
sea tan solo tu recuerdo el que se meta en mi cama,
desordenando mis instintos naturales y fecundando en mis brazos el deseo de abrazarte,
no pido más... que seas real.

No ves que voy prendido del vuelo de tu vestido,
y que mi mente loca aún te desabrocha la ropa,
no sabes que del viento he colgado más de un beso
y así de esta manera poder besarte con su aliento.

No quiero quererte si no puedo tenerte,
no quiero desearte si no voy a alcanzarte,
no pido más... que seas real.

martes, 23 de septiembre de 2008

Galicia, Galicia


Plaza del Obradoiro. El punto de llegada para todo peregrino. Aunque de pasada, está bien detenerse a descansar. Un viaje que termina, una estela que comienza a despuntarse. A veces hay silencios que valen más que mil palabras y en medio de ellos aparece siempre esa nostalgia. Creo que en ocasiones mi cabeza ha actuado por su cuenta. Pero esta vez fue diferente. Ese pequeño cerebro que me late en el pecho cada vez que quiero pero no puedo de calló. Anestesiado, a lo mejor, por las emociones gallegas. Parece que fue ayer cuando, con el equipaje en la mano, emprendíamos el camino de ida por la Vía de la Plata que como nos comentó Jose (esta te la guardo, amigo) era más bonita pero mucho más larga. 17 horas de viaje para llegar a esa tierra soñada por mí que visité por última vez con mi tía cuando yo tenía algo más de 15 años. Por eso recordaba poco. Algo del poblado de los Castros e incluso la tienda de Tintín al lado del Mercado de la Piedra de Vigo. Unas calles por las que volvimos a pasar. Pero esta vez fue algo distinto. Ese faro del que hablan los marineros y que enmudece a las sirenas volvió a iluminarse a medio camino entre la Ría de Vigo y la de Pontevedra. Qué vamos a hacerle, como dice Pablo Moro, son cosas que pasan. Creo que a veces deberíamos hacer más caso a algunas canciones. Podría rellenar millones de páginas con esas experiencias, con esos momentos, con esa Estrella Polar que se levantó pasadas las siete de la mañana en el Muelle del Puerto de Vigo. Pero no. Volver la vista atrás no es bueno. ni para mí ni para nadie. Y ahora hay que pensar que aquello que vino se quedó o que voló pero que siempre estará. Y muchas gracias por estar, por dejarme quedarme, por querer regalar esa pequeña luz. Por alejarme de la rutina de las mañanas y las tardes. Galicia es un inmenso paraje de silencios, de verdes y de ruidos. Ruidos que aquí no se escuchan, que no llegan o que quedan pendientes. Pero ruidos al fin y al cabo. Necesitaría mucho espacio para contar todo aquello. Las lágrimas contenidas, los "pero si tú nunca lloras" que tuve que escuchar de mis compañeras. No quiero que nadie me pregunte qué pasa, porque sé que nunca sabré responderle bien. O al menos de manera coherente. Mientras tanto, chove en Santiago... qué vamos a hacerle.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Quédate

Ojala supiera cantar tu canción favorita
Y dejases de una vez de una vez de mirar el reloj
Tengo una buena y una mala noticia
La mala es que te quiero, la buena que no tengo valor
Ojala te escondieras con miedo en mi cama
De las nubes cargadas de lluvia de tu contestador
No entiendo la poesía, no me andaré por las ramas
Ya hay demasiadas mentiras en las canciones de amor
Así que quédate, que no será para siempre
Esperaremos juntos que nos separe septiembre
Así que….quédate, que suba la marea
Pase lo que pase habrá merecido la pena
Ojala fuera fácil convencerte de todo
Sin hacerte promesas que no voy a saber cumplir
Quien puede jurar que es real su mapa del tesoro
Quien sabe los secretos para hacerte feliz
Así que quédate, que no será para siempre
Esperaremos juntos que nos separe septiembre
Así que….quédate, que suba la marea
Pase lo que pase habrá merecido la pena

->pues eso, que hoy es que me he levantado así, igual es cosa del mojito, qué vamos a hacerle. desde el trabajo, cómo no, un día más, esperando a que llegue el momento de salir volando unos días de desconexión del mundo, de la ciudad y de los estreses. Y qué mejor para expresar algunas cosas de las que siento que esta canción de Pablo Moro, asturiano él, gracias Su, una de las mejores de su disco (por lo menos para una servidora)

sábado, 13 de septiembre de 2008

Una noche en el Jaya

Arnedo en Almería, Nor desbocado con Raquel con k y la loca Paloma, Kike y Lidia (creo que se llamaba así), Yayes, Martuqui y una que les habla en el sitio en el que hace aproximadamente un año empecé a conocer Almería. No era todavía noviembre, más bien agosto. Esa llamada de Marisa (por la que siempre te estaré agradecida, amiga de los perritos abandonados) para reinsertarme en el pequeño micromundo de la prensa. Allí conocí a aquellos que eran sus amigos, un entrañable grupejo del que se me olvidaron los nombres al día siguiente pero con los que afortunadamente he vuelto a coincidir en el camino. Personajes de la vida y de la nohe. Un "vamos a la terraza a hablar" o un "quedamos a las diez, ¿dónde coño estás?". El caso es que en el Jaya nos volvimos a juntar. Claras con limón, que al día siguiente hay que trabajar y una sesión de charlas de diversos contenidos. Al final, con la llegada del Kike Jr, el número de hombres aumentó, lo siento Nor, dejaste de ser el único. Pero lo pasamos muy bien. Cotilleos (casi siempre de la mano del Gran Marujo) y algunas charlas más subidas de tono. ¡Qué buenos momentos, eh! Que luego seguro que no se olvidan... por más distancia que haya y más kilómetros que se nos crucen al final estará siempre esa Estrella Polar. (Me ha quedado bien, ¿eh? para que veas que también tengo un lado tierno aunque escondido detrás de esa inmensa armadura que llevo por coraza). Por más días que pasen, más cosas que queden, más historias que dejen de ocurrir o simplemente que sucedan... siempre será un placer. Brindemos por más noches en el Jaya, en la calle o en un banco de la Rambla... que hoy es siempre todavía.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Chove en Santiago


Chove en Santiago
meu doce amor
camelia branca do ar
brila entebrecida ao sol.
Chove en Santiagona noite escura
herbas de prata e sono
cobren a valeira lúa.
Olla a choiva pola rúa
laio de pedra e cristal.
Olla no vento esvaido
soma de cinza do teu mar.
Soma e cinza do teu mar
Santiago,lonxe do sol
agoa da mañan anterga
trema no meu corazón.
García Lorca es uno de los mejores poetas españoles de todos los tiempos, pase a quien pase y le pese a quien le pese. Ahí queda. Como decía mi buen amigo ceutí Emilio Cózar para quien sólo tengo palabras de agradecimiento y ahora más de buenos recuerdos tras una muerte que por repentina nos dejó a todos desarmados ante la actualidad del día a día. Gracias por el ceitil, compañero.Ahora parece que muchos quieren remover tierra, la que cubre los restos del poeta, la que le hacen que descanse en paz. Ni sus familiares ni algunos compañeros y vecinos dejarán que eso ocurra. O al menos les quedará la tranquilidad de haberlo intentado. Como dice mi amigo entrañable de pelo cano Juan de Loxa, ay dolores en el puente hay una bandera de tres colores...
La letrilla del poema Chove en Santiago (Llueve en Santiago) fue escrito por García Lorca enb un viaje que realizó a Galicia. dicen que las primeras palabras le vinieron a la cabeza en la plaza del Obradoiro. Grupos como Luar Na Ubre o Ismael Serrano la han versionado con una música en la que destaca un fondo de música celta. Él se hubiera merecido poder escucharla.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Resaca de lunes



Por el buen trabajo realizado en feria (Sic), nos invitaron a cenar en un gran restaurante donde nos pusimos como el quico de membrillo y queso o por lo menos, una servidora sí que lo hizo. El caso es que estas son esas pequeñas cosas que como también dice serrat (estoy muy serratiana últimamente, menos mal) nos dejan un tiempo de rosas. Y lo que vino después. Porque una cena no se queda solo en eso en la mayoría de las veces, y si luego no se sale a dar una vuelta pues termina por echarse de menos. El caso es que terminamos tarde, para variar, pero qué queréis que os diga, que nos quiten lo bailao y las bromas, y los buenos ratos y el me voy no te vayas y el chacho tu te vienes. Porque hasta entonces nadie me habia dicho eso de chacho tu te vienes y ha tenido que ser pablo (el españolito sin remedio) quien nos parara los pies a quienes decíamos que ya estaba bien y que´al dia siguiente habia que trabajar.

Pero bueno, es lo que tiene este trabajo, que cuando mejor te lo pasas es cuando tomas la calle aunque no podamos hacerlo siempre que podamos. Y he pensado que aunque la cena fue el lunes, nunca es tarde si la dicha es buena y que después de la melancolía de lluvia y alhambra que me entró ayer hay que seguir recordando que cualquier día es bueno y que, como también afirma amaral, hay que tener en cuenta que no sabemos ni donde, ni cuando ni por qué, ni adonde vamos en estos días en la tierra. Que cualquier momento puede ser el último, que hay que vivirlo con intensidad y qeu Carpe Diem, como aseguraba ese profesor idílico en El Club de los Poetas Muertos. Oh capitán, mi capitán.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Llueve, detrás de los cristales llueve y llueve


Lluvia. Cae el agua como siempre pero en un nuevo entorno. Y pienso en Granada. En la Alhambra y su olor a piedra caliza, en las lágrimas de sangre recorriendo sus paredes con la cadencia rítmica del latir de un corazón. No me gusta echar de menos, siempre es un esfuerzo adicional que en ocasiones me niego a acometer. A nadie ni a nada. Granada en la distancia pero siempre en el corazón. Almería se ha convertido en un sitio más donde engordar a duras penas mi tísica cartilla. Una parada obligada en un viaje lleno de escalas. Compleja situación. No me gusta vivir así. Quiero constituir mi propio refugio para esas épocas y momentos en que lo que más quiero es estar sola. A solas con el mar como escribía J. J. Benítez y con mis pensamientos que de cuando en cuando les da por mostrarme mi cruda realidad. No es posible. Sus palabras, más que rozarme me hacen sentir rencor. Y no me gusta sentirlo. Se expande por la casa con quien aparece como cuando se asoma a la ventana. Recordar la independencia de la casa de Rafea, en esa ciudad entrañable que me encantaría visitar próximamente. La inmensidad del Monte Hacho, su fortaleza encendida por la noche y esos amigos que se quedaron al otro lado. Es como una nostalgia. La presencia y la ausencia. por eso quiero escaparme a otra isla. A otra historia y menos secretos. Es una voz que me insta a seguir, a continuar. Y quiero creer que después quedará un paso abierto a sensaciones nuevas porque no todo va a ser este recomello, esta paciencia y este echar de menos a quien antes eché de más. Como quien viaja a lomos de una yegua sombría, como antes cantaba Sabina... Sigo sin creer, sin más, que allí a lo lejos tras las nubes grises que hoy empañan Almería, aparezca de nuevo el sol. Joan Manuel Serrat será hoy mi banda sonora... Una balada de otoño.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Cabras

Pasadas las dos de la tarde recibo una llamada de España Directo. Juanma Fernández, que no sé quién es, me comenta que le ha encantado el reportaje de mis cabras. Cabras que entran en el cementerio del barrio de Cabo de Gata porque está abandonado y no tiene nada de vigilancia ni control. Los vecinos, por la mañana, me agradecieron que les hubiera echado una mano. Que el reportaje estaba muy bien y que qué bien que lo había reflejado. Ahora a seguir peleando, estas son las pequeñas cosas que a veces a una le hacen sentirse mejor. Tras este encuentro con los de España Directo (es la segunda vez que me llaman) decir que cada vez estoy como mejor, como más contenta con estas cosas. Como Joan Manuel Serrat, esas pequeñas cosas que nos dejaron un tiempo de rosas. Y hablando de pequeñas cosas y de Serrat y demás, decir que quiero felicitar a Chabela, que ha sido su cumple ayer y como no, lo celebra con una quintanillada, ¿no?

jueves, 4 de septiembre de 2008

Cien Gaviotas

Cien gaviotas volando hoy por la redacción al tiempo que respiran el salitre marinero. El mes de septiembre en ciernes y antiguos pensamientos que vienen remolcados por las olas de poniente. Lágrimas de lluvia y olor a barro sucio por las calles. Y de nuevo volvió a la memoria el que jamás debió ser recordado. Que buenas nuevas me traes, qué poco me importa. Es que parece que de nuevo, a traición, las palmeras de la playa de Torrenueva y ese inquietante mes de junio. Sé que seguramente estéis leyendo esto, sé que me duele la boca de deciros que las cosas ya han cambiado que el recuerdo ya se ha ido a la mierda, donde nadie lo ve porque se remueve y huele peste.
Y pensando en lo que serán mis segundas vacaciones, ese mes de septiembre que roza las mejillas con cada puesta de sol, que las playas ya no están llenas de veraneantes ni de domingueros. Ahora que estreno mi minisombrilla, ahí está de acuerdo con mi sueldo, y me siento en la arena con un buen libro. Ahora que ese momento está a punto de convertirse en algo más real que ficticio. Pensando en esas cosas, en esos días. Y entre medias este maldito estrés. Este haz esto o haz lo otro, no tienes tiempo de hacer más nada, pues te multiplicas. Menos mal que en el fondo esto es lo que me gusta. Y eso es una putada... es como estar enganchado a una tortura...y que encima te guste.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Corsarios de Levante

Ayer terminé la última aventura del capitán Alatriste, Corsarios de Levante. Estaba tan enganchada que empecé a leer a las doce de la noche para quedarme dormida y lo dejé a las dos de la mañana tras haber cerrado su última página después de tomarme un helado con mis excompañeros de La Voz de Almería. Me ha parecido increíble. La acción descrita minuto a minuto, apenas con tiempo de descanso. Esa extraña relación que se despierta entre el capitán Diego Alatriste y el joven vizcaíno Íñigo Balboa que a sus diecisiete años se ciega de amor por la traidora Angélica de Alquézar y a punto está de costarle la enemistad con su capitán. Pero al final todo se soluciona. O al menos eso parece cuando Alatriste le echa por encima una vela rota a modo de manta. Entonces leí una frase que me llegó. Balboa dice que con esa acción no le quitó el frío, pero sí le abrigó el corazón. Tengo toda la saga de las aventuras de Alatriste. Creo que entre este libro y el de El Caballero del jubón Amarillo me quedo con los dos. Son los que más me han gustado. El primero estuvo bien, además le tengo mucho cariño porque me lo firmó Pérez-Reverte, que para mí sigue siendo lo más grande en periodista, corresponsal de guerra y escritor. Un genio,. He de reconocer que la película me dejó un poco a cuadros porque en primer lugar no esperaba a Vigo Mortensen haciendo el papel de capitán. Su vocecilla con esa mezcla de acento, entre castellano y argentino terminaron con el encanto rudo de Alatriste. No obstante siempre queda un momento para rendir homenaje a esos libros que te marcan, que te dejan enganchada.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Fin de fiestas


Pues ya punto y final. Se terminó la feria y las calles volvieron a recuperar el ritmo normal de cada día. Menos mal. En el fondo tanta feria tanta salida y sobre todo tanto calor en la del mediodía terminan por agotar a cualquiera. Buenos momentos que han quedado ahí, como el de la foto, con mi compañero de penurias laborales y de mesa Nor, que está muy propio con ese abanico llamando chiquitica a todo el que se le pone por delante. Es cierto que una de los mejores momentos de estas fiestas sigo diciendo que lo pasé viendo a los hermanos Estopa en el escenario, que lo pasamos muy bien con los compañeros de Efe, canal sur o del mismo medio.
Ahora toca la vuelta al trabajo, a pensar y planear esa pequeña escapada que tenemos medio segura a Galicia, a volver a ver las rías y el mar al fondo, a recordar esa estancia que pasé cuando estaba en el instituto…
Pues nada, que manos a la obra, que vuelvo a ver que a Su ya se le acabaron los días también, que ya nos veremos por las calles de Granada, ¿Dónde si no? Esperando esos momentos que tanto nos gustan de té y cachimba (y volver… con la frente marchita…)
Un saludo a todos los que se pasan por este pequeño espacio… os animo a que me dejéis comentarios también.
La foto es de Víctor y allí estábamos todos los de este periódico. Siempre hay que aclarar que cuando te dedicas a esto, la vida es un poco más nocturna que la de los demás trabajitos.

viernes, 29 de agosto de 2008

La noche más canalla de las fiestas


Rumba canalla. Dos diablos catalanes cambiaron el tridente por guitarras y tomaron el escenario del recinto de verano del Maestro Padilla. La noche era sólo para ellos. Apenas dejaron descanso a los miles de aficionados a su música que se dieron cita ayer para asistir a la presentación almeriense del Allenrok, la última creación de los dos hermanos Muñoz.
David y Jose, Jose y David: Estopa. Siguen siendo los mismos, aunque con más de fama que cuando trabajaban en el taller de montaje de vehículos en Cornellá, su ciudad natal.
Hay conciertos que se recuerdan y conciertos para recordar. El del jueves fue de los segundos. 150.000 vatios de sonido para el regocijo de los asistentes, que a base de saltar se dejaron en el suelo las gomas de los zapatos.
Cuando amanece fue su carta de presentación pasadas las 22:30 de la noche.Se hicieron esperar pero tardaron en marcharse. A partir de ese momento, un amplio repertorio presentado como sólo ellos saben dio paso a una noche de anécdotas y complicidad. "Me han dicho que os cuente cosas mientras arreglan el micro, ¿queréis que me atreva con el chiste de la vaca?", preguntaba Jose Muñoz, el pequeño de los Estopa, que se marcó un tema en solitario, Ya no me acuerdo, de los más aplaudidos. Fuente de Energía, Tu calorro o Pastillas de freno (con el que reivindicaron el trabajo digno) fueron algunas de las canciones más destacadas. "¡Qué bonicos son, cuánto se quieren!", comentaba Ana, una de las asistentes. Durante las cerca de dos horas que duró el espectáculo sólo tuvieron palabras cómplices uno para el otro. Una conexión que inevitablemente contagiaban a los presentes. El broche final, después de que el público les obligara a salir de nuevo al escenario un par de veces, fue Como Camarón. Locura, música... No hay duda. Almería los quiere. Y Mucho.

Así como se lee es la crónica que publico mañana en el periódico donde trabajo. Para concretar aún más y darle un pequeño toque personal, diré también que me lo pasé en grande con mis compañeros de Canal Sur y de Canal 28. La noche fue bastante animada. Empezamos en el concierto de Estopa a las 10:30, y este se extendió hasta las 1:00 de la mañana. Se me hizo cortísimo. Son tremendos. Vaya dos canallas que están hechos.

martes, 26 de agosto de 2008

Especialista en... fotografía


Aquí me veo, de estreno, como jurado en un concurso de fotografía celebrado en los aljibes árabes en el casco histórico de Almería. Mi estreno salió bien, estaba con los demás miembros del jurado y no tardamos en ponernos de acuerdo aunque, personalmente, me gustaba más el segundo premio que el primero. De todos modos el estreno salió bien.

lunes, 25 de agosto de 2008

Tremendou


La feria del mediodía en Almería es para descubrirla. Una es que no para. Feria de noche y de mediodía en menos de 24 horas. Y en mitad mucho trabajo. Pero bueno, es lo que hay y en esta vida, si no sales te quedas igual. De todas las fotos que hicimos, de esos momentos que encontramos y que quisimos pasar me quedo con este. Los dos franes conmigo en la terraza de Lalola, pasando las horas y echando el rato. Tremendou como dirían los de ECDL que vienen mañana a chuscar en la feria. Estos dos personajes a lo MIB son dos personas que en el fondo son entrañables. Si es que lo que hacen siempre es a bien… aunque anden suricatos por medio. Y ahora más de lo mismo. La alegría de la feria contrastará con la triste noticia del fallecimiento de Willy, un vecino de Gádor muerto en accidente de avión. Ese que se estrelló en Barajas y que nos está dejando esas caras de tristeza indescriptible. Esas lágrimas que han colapsado los informativos y que ahora serán reales. Parece mentira que esas cosas que se ven tan lejos estén aquí al lado. Habrá que cerrar los ojos y pensar que siguen quedando buenos momentos, que pese a la tempestad quedan buenos momentos. Que la vida es el día a día, el saber vivirlas y encontrarlas, el dejar de lado esas historias que nos dejan un halo de tristeza. El recuerdo es lo que queda y quisiera que todos los días fueran como este en el que, pese a la pena por la muerte de Willy, siguen quedando buenos momentos en rincones que parecen olvidados.

viernes, 22 de agosto de 2008

Jugando al escondite


Este verano la cosa está muy mala de temitas para la feria. Nadie coge ek teléfono, todos están de vacaciones y se olvidan de los que aún quedamos aquí. El caso es que ahora tengo que andar buscándome la vida con cada cosa que se me aparece. Y más o menos en este blog pasa igual. Por eso he recurrido a un tema perruno, que son muy socorridos porque los perrunos siempre están haciendo algo, como dice un compañero aunque él siempre prefiere a los piojos.
En la foto, tomada en julio en el jardín de casa, ella se esconde detrás de unos setos y mira, como diciendo que aquí nadie se va a fijar. Al lado de la piscina de la casa. A ella le encanta bañarse y que le echen agua con la manguera y oler a perro mojado. Es lo que tiene el verano. Y con el verano vienen esas vacaciones para las que queda menos... a ver si hay suerte y sale el viaje a Galicia, que ya tengo ganas de contar esas cosas nuevas y poder colgar las fotos.
Mientras tanto esperando que el tiempo vaya pasando y que las jornadas se vayan haciendo cortas... porque si no, vaya semanita que me espera de trabajito. Vete a saber, además cuando descanso porque ayer me comentaron que igual los veintiún días terminan siendo más. Como el pan y los peces. Vaya tela.

jueves, 21 de agosto de 2008

21 días

Ni más ni menos. Veintinuo. Ni uno más ni uno menos. Es la cantidad de días que me espera sin dejar de trabajar. Ahora viene la feria y se necesita un redfuerzo extra para la sección de local, porque en estos días no hay noticias y es necesario buscarlas hasta debajo de las piedras. Porque necesito que alguien me coja el teléfono y me diga que me cuenta cosas, que no está de vacaciones por ahí y que puede atenderme. El caso es que este no parar a veces puede traer malas consecuencias. Sé que en septiembre si hay suerte y nada lo cambia cogeré mis vacaciones, pero eso es si nada lo cambia. El día 20 es el aniversario de la fundación de La Legión y espero que nadie lo recuerde antes de que me vaya...
El caso es que todo este tiempo sin parar de trabajar puede traer consecuencias negativas a cualquiera. Al cansancio normal derivado de estar aquí sin dejar de buscar se une el afán de unos compañeros (algunos de vacaciones y otros igual que pringados que yo o más) que quieren sacarme a la feria, porque feria es feria y hay que salir. O al menos eso es lo que piensan ellos.
No sé como saldrá el experimento, por lo pronto miedo me da. Muchas incógnitas por resolver, ¿no?

miércoles, 20 de agosto de 2008

Es por ellos

Es por ellos. Que no verán más amanecer, que lo último que oyeron sólo ellos lo saben, que lo último que dijeron quedó en sus memorias. Es por ellos. Que a lo lejos vieron el Sol a lo lejos, que su historia quedó callada de por vida, envuelta en el sonido estridente de los motores y las doradas llamas. Por ellos, que querían los mejores días de un verano ganado a base de sudar y trabajar, de sonrisas y memorias, de esperanzas y ya te llamo, de niños con pelotas de colores a orillas de la playa. De arena negra de volcán en la espuma de Canarias, y el Teide a lo lejos dándoles la bienvenida. No dejaron un instante, no quedaron ni un momento los lamentos de los dioses del Olimpo que ahora duermen. Y paralizaron el mundo y sorprendieron a la gente. Y se quedaron en los pensamientos de quien no tiene más motivos que seguir soñando. Por ellos. Por el que guiaba el pájaro de acero hacia su nido definitivo, por aquellas personas que estaban a su lado, tranquilizando al pasaje. Por los no pasa nada y los no os preocupéis. Por el humo que volaba hacia el cielo, negro como las lágrimas de los ángeles heridos. Es por ellos. No podría ser de otra manera. Hoy, en un día oscuro, de lágrimas y memoria.
Descansen en paz quienes buscaron el cielo.

martes, 19 de agosto de 2008

No tengo alas para llevarte... pero si faltas ¿cómo salvarme?


Amor mío, has de saber que uno tiene el alma negra

de respirar el humo de los bares en los que tú nunca has de beber.

Allí perseguí a mujeres ajenas,que lloraron conmigo o por mí,

que me llevaron a sus casas para dejarme morir.

Amor mío, antes de nada has de saber que no soy recomendable.

No tengo alas para llevarte pero, si faltas, ¿cómo salvarme?

¿Cómo salvarme?

Amor mío, allí olvidé que soy tuyo, que se hace de día también,

que afuera me estarían esperando,

y dónde diablos aparqué.

Te vi pasar y blasfemar, y me escondí entre los portales

para evitar que te cortaras con mi fracaso de cristales.

Amor mío, antes de nada has de saber

que no soy recomendable.

No tengo alas para llevarte

pero, si faltas, ¿cómo salvarme?

¿Cómo salvarme?


PD--> Es normal y debida una explicación para el nombre de este humilde espacio. Como supongo que imaginaréis es una de mis canciones favoritas, si no la que más, de este gran cantautor que es Ismael Serrano. Personalmente me quedo con la frase "me escondí entre los portales para evitar que te cortaras con mi fracaso de cristales". Nunca lo supe bien, pero sé que en mi vida estos cristales han estado siempre presentes, como meteoros en una noche de verano...

lunes, 18 de agosto de 2008

Luces en la noche


17:45, el Fanta hace su aparición en los aparcamientos de enfrente del cámping anexo a la playa de las Azucenas. A las 23:00 darían inicio los fuegos artificiales que ponían fin a la feria de Motril, esos días en los que lo menos importa es el tiempo y que, sinceramente, me gustan tan poco. Nunca me han gustado las ferias, pero siempre he terminado saliendo por mis amigos, a los que sí que les gustan. Justo a las once de la noche comenzó la luz, el color y las palabras en la arena. Hacía tiempo que no veíamos una luna tan bonita, tan grande... tanta luz oscureciendo Orión. Ha sido un fin de semana de palabras, de ver gente presente, de dejar de ver a quien tenía ganas, de reencuentros. El sábado pude estar con uno de mis mejores amigos de siempre. Creo que con el único que pase lo que pase ha estado ahí, aunque haya quien esté ciego de no sé qué y no quiera verlo. Aunque haya quien quiera enterrarle en palabras y reproches. El sábado volvimos a reunirnos, después de tanto tiempo. Volvimos a hablar de esas cosas que nos queman, que nos ayudan y que nos hacen más o menos felices, o nos provocan tristeza. La verdad es que fue un rato bueno, entre amigos, compañeros de instituto, personas a quien les vas perdiendo la pista. Ahora uno de mis mejores amigos de siempre anda lejos, pero bueno ¡para qué se inventaron los móviles! Además la distancia simplemente es la que tú quieres que sea. (Me sigues debiendo ese café desde hace casi un año, Javi, personaje).
Y por lo demás un finde tranquilo... la vuelta al trabajo por ahora es lo de menos, aunque esta mañana cuando me ha sonado el despertador, de buena gana lo hubiera tirado por la ventana o al mar frío y quieto de la playa de Torrenueva.
Por cierto, el año que viene prometo no tener que bañarme la noche de los fuegos.

jueves, 14 de agosto de 2008

El dios del Olimpo

Dice que lleva dos gorros para evitar que sus orejas de soplillo hagan rozamiento con el agua. Se llama Michael Phelps y ya le han coronado como dios olímpico en Pekín varios periodistas, entre ellos Manolo Lama, de la cadena SER. Y no es para menos. Con sólo ocho años, le diagnosticaron hiperactividad, comenzando un tratamiento a base de pastillas y de actividades extraescolares para mantenerle ocupado. Su madre, Deboráh, decidió apuntarle a una piscina para que el niño quemara esa energía que iba a matarlos a todos. El pequeño Michael era inquieto, a veces incluso molesto debido a que no podía parar ni un segundo. Cuando llevava solo seis meses nadando empezó a batir récords de chavales de catorce años, lo que le valió para empezar a ser considerado por entrenadores y compañeros como un fuera de serie. Cuenta su madre que un día se plantó y le dijo que no pensaba seguir consumiendo esas pastillas que le recetaron para su hiperactividad, y que por ello redobló los esfuerzos en el agua. El resultado no se hizo esperar. Empezó a batir marcas propias y ajenas, empezó a destacar entre los demás y a proponerse nuevas metas. Ya hizo las delicias de los aficionados y dejó con la boca abierta a los comentaristas con su anterior actuación en los juegos olímpicos. Ahora en Pekín sigue dando razones. A Phelps también le llegará, como este año a Nina, la hora de retirarse, pero hasta ese momento tiene mucho que dar. Cuando ganú su tercera medalla, mientras estaba en la rueda de prensa, Michael, de carácter tímido según quienes le conocen, sacó el móvil del bolsillo y le dijo a los periodistas que estaban allí que iba a leerles un mensaje. Era de un compañero de colegio, uno de sus mejores amigos. "Estamos cansados de ver tu fea cara por la televisión", decía entre risas. No sé si será cierto que ellos están ya un poco hartos, pero supongo que es para alegrarle la estancia en la tierra del sol naciente a su gran amigo. Los aficionados al deporte no nos cansaremos de él. Ni su madre, que le sigue allá donde va y le acompaña en cada momento. Dicen también los periodistas que tienen la suerte de estar a pie de piscina, que cuando a Phelps le cuelgan la medalla se gira a donde está su progenitora y le dice "Va por ti, mamá". Es la historia de superación de un niño que comenzó siendo un trasto y terminó coronado como rey del Olimpo.
Puede que haber pasado una buena parte de ni vida entre cloro y corcheras me haga fijarme más en estas cosas. Han sido más de diez años aguantando todas las tardes de invierno y verano el olor a piscina, que poco a poco se ha ido calando hasta ser imprescindible y ahora un poco añorado. Nosotros, los que hemos nadado alguna vez, conocemos los movimientos subacuáticos de esos que en vez de nadar, vuelan. por eso les reconocemos tan importante logro.

miércoles, 13 de agosto de 2008

¿Racistas?


Leí ayer en el diario 20 minutos una información relacionada con la selección española de baloncesto y algunos periodistas estadounidenses y chinos. Al respecto de la foto que coloco en este blog, decían que la selección española de Pau Gasol y compañía eran "racistas". Creo que se ha llevado la inconsciencia hasta límites insospechados. ¿Son racistas por poner sus ojos rasgados como se ha hecho toda la vida y nadie ha culpado a nadie de racismo? Entiendo que en esta sociedad de lo políticamente correcto no todo valga, que estamos en un país donde una de las mayores fuentes informativas es la inmigración, pero de ahí a decir que somos racistas por esta foto... ¿de qué estamos hablando? ¿entonces qué son esos chinos o japoneses que se visten de toreros y se ponen a cantar por faralaes? ¿Son racistas también por destacar la España cañí? No sé si es que el verano es muy malo para los periodistas de 20 minutos, pero esta noticia me parece algo absurda.
Por lo demás, contar que ayer la redacción fue una pequeña fiesta con el partido España - China, que se paralizaron las llamadas, las páginas y nos arremolinamos en la esquina de deportes para poder ver como los Gasol y su banda (mi favorito sigue siendo Felipe Reyes) les daban a China para el pelo, para que no se olvidaran de su cara. Así que nada, que sean por muchos partidos más, que por más semanas e incluso días seamos los mejores, Racistas o no, seguiremos dando que hablar, ¿no?
Por cierto, madre mía qué máquina Michael Phelps, es un crak... si es que cuando uno vale, vale.

martes, 12 de agosto de 2008

El infierno

Me parece increíble la facilidad que tienen en Almería los curas para mandarte al infierno. Hasta hoy, me habían indicado el camino dos veces. Ya van tres. Pienso que creen que siguen teniendo en sus manos las llaves del oscuro camino, que vamos a seguir teniendo miedo, que para amedrentar a alguien se necesita solo eso.
Me parece increíble que por querer conocer el estado de la talla de la Virgen Patrona a la que se supone que alguien tendrá que restaurar, terminen mandándote de manera indirecta al paraíso de las llamaradas.
Pero bueno, así son las cosas. Un compañero me dice que para que no caiga sobre mí todo el peso de los inciensarios y las mitras podemos firmarlo a medias. Pero ya una tiene algo de camino andado y que la manden al infierno simplemente es lo de menos. El infierno está en la calle todos los días. Más ahora que estamos a más de 30 grados y solo apetece playa.
Las lágrimas de San Lorenzo seguirán cayendo toda la semana, ¿no? así que cualquier momento es bueno para verlas, dejando su estela de plata en un mar de dudas.

lunes, 11 de agosto de 2008

La vuelta

Lo tenía abandonado, ¿para qué empezar cosas que luego no se terminan o no se tienen ganas de seguir? Esto fue más o menos como una obligación que a mí misma me impuse, como querer dejar siempre constancia de que sigo aquí, de que el tiempo es algo que no hay que perder.
Este fin de semana lo he pasado en el sitio donde pasé una buena parte de mi infancia, un lugar al que no guardo cariño ninguno de no ser porque allí están algunos de mis amigos de colegio, instituto y los que llegaron más tarde, de no ser porque está a escasos kilómetros de la playa, un sitio donde me encanta estar en buena compañía o con un buen libro. He pasado unos días tranquilos, de esos en los que las horas se te pasan volando, en una casa más bien oscura pero en el fondo tiene algo entrañable. Tal vz sea su moradora la que la está haciendo más o menos entrañable y llevadera. Me costaba mucho entrar, y ahora soy capaz de caer como un marmolillo en la cama tras haber salido y sin necesidad de los chupitos de ron miel que siempre antes de volver a casa pedíamos en cualquier sitio o pub.
He vuelto a ver gente que hacía tiempo no veía, he estado compartiendo capuchino frío con buenos amigos y he tenido mis enganches con el de siempre, pero aquí estamos más viva que nucnca y maldiciendo a quien puso en medio aquello de ganarás el pan con el sudor de tu frente. Aunque bien pensado, una vida sin hacer nada y dedicada solo a pasear palmito o a gimnasio como aquellos personajes que tan bien desconozco gracias a dios...
En estos momentos en que comienza la jornada laboral... en estos días que nos quedan y en este sol de la infancia como describía Machado, seguro que no volveré a dejar demasiado tiempo este peruqño rincón sin constancia.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Un mar de inocencia

Conocí a Esteban Valdivieso en los camerinos del teatro Isabel la Católica poco antes de que comenzara el recital que dieron los guerreros de la vieja guardia en el certamen Abril para Vivir de hace algunos años. Junto a él estaban sus amigos de toda la vida, Enrique Moratalla, Nande Ferrer, Elodia Campra, Juan de Loxa y varios de los herederos de acordes, notas e historias, como Fran Fernández o Fede Comín. Recuerdo la imagen nítida en mi memoria. Como una intrusa entré despacio buscando a aquellos que deberían orientarme a lo largo de un camino que había comenzado a andar. Quería conocer a fondo la historia de Manifiesto Canción del Sur. Quería admirar algo más a aquellas personas de las que había oído hablar. Esos valientes de los que quedan pocos, esos luchadores por la libertad en época de tempestades. Con un marco de espejos de cristales, Esteban cogió la guitarra y sin decir nada, montó un sarao impresionante. Los demás cantaban junto a él y yo, gracias a la música, fui venciendo la timidez inicial para entrar en un mundo que se me abría. Un mundo infinito en el que entré gracias a ellos.
Luego empezamos a quedar, y no solo con él, sino con todos los demás. Personas amables y queridas que se hacían respetar y al mismo tiempo te tendían la mano en un alarde de amistad y sinceridad. Miguel Ángel González me contó historias de la vieja guardia, de maleteros de coches y huídas de conciertos, de lo que es echar de menos a un compañero. Y a Esteban le recuerdo caminando por la calle San Antón, con la sonrisa en la cara y una bolsa colgada del hombro. Tomando café en la tetería de esta calle y sacando de la bolsa sin fondo plásticos con papeles, algunos amarillos y otros no tanto, con noticias de Manifiesto. Comentando, al principio como periodista y luego como amiga, las trastadas del pequeño Luis, que cada vez estaba más grande y que quería aprender a nadar, y los futuros conciertos. Lupe, su mujer y una gran amiga, profesora de periodismo, también quiso abrirme las puertas de su casa y las historias que quedaban por contar.
Cuando me fui a Ceuta, porque mi vida laboral así lo quiso, una de las primeras cosas que hice fue llamarles a ellos. A Esteban y a Lupe, porque eran amigos, y a los amigos hay que informarles, una noción más de ese códico secreto e inexpugnable de la vida. No sé que me encontraré allí, les dije, no creo que haya garitos como La Tertulia donde estaba acostumbrada a pasar parte de mis fines de semana. Antes de irme me invitaron a tomarme unas cañas. Y así estuve, hablando con Esteban durante un tiempo. Me comentó que seguramente no habría cosas por allí, pero que cuando quisiera, Granada estaba esperándome. Fuimos a un bar de un amigo suyo, y allí telefoneamos a Lupe, que desde Barcelona me deseó suerte para este nuevo camino. La misma que quiso para mí cuando les llamé desde la Ciudad Autónoma para decirles que venía a trabajar a Almería y que podíamos retomar ese trabajo que empezamos con la futura y deseada edición de mi ‘Que te conozco bien, andaluz’, ese proyecto sobre Manifiesto.
Ayer la Zubia quiso rendirle homenaje. Todos sus amigos estuvieron presentes, los de cerca, los de lejos… un manto de apoyo y tranquilidad rodeaba a Lupe que volvió a ver, a lo lejos, a Esteban. Porque ayer estaba él en el aire, no en el humo, de una Granada que a veces se sigue despertando aletargada porque le duele la memoria.

viernes, 1 de agosto de 2008

Entre la niebla y el humo


El humo impide verles bien, pero son los valientes que ayer quisieron celebrar por adelantado la treintena de esta humilde redactora. Noche por delante y el despertador por la mañana. Muchas horas, de verdad, que se pasaron volando entre amigos e historias. Es cierto que la imagen no da para demasiada filosofía, no hay más de lo que se ve pero bueno. Un jueves en la calle hasta ciertas horas no es muy recomendable. Igual hasta debería haberles tapado las caritas :) pero bueno... Muchas gracias a todos... ahora empieza la jornada laboral y como cuesta!