miércoles, 3 de diciembre de 2008

La espada de Damocles

Había una vez una espada que no sé como se llamaba... de este modo hemos empezado una conversación esta mañana. Ayer cayó una compañera y anteayer otra, ambas supongo que impulsadas por la crisis que está viviendo el panorama nacional. Y a partir de hoy Damocles o quien sea el cabrón propietario de la famosa espada que blande sobre nuestras cabezas se pasa y se ríe de nosotros. Nos dice: trabajad, trabajad, malditos una y otra vez y nos deja ver sus ojos escondidos tras las rejas de las ventanas.
No estamos aquí para pensar más en esas cosas, es complejo andar siempre pensando en lo mismo. La vida pierde sentido si se pierden esas pequeñas cosas. Por es es inútil continuar pensando de más. Cuando te fallan los amigos y aquellos a los que apenas has visto descubres que tienen intenciones complicadas más movidos por los instintos que por los sentimientos, te das cuenta de que al final la buena gente es lo que queda. Aquellos que si te ven jodida te sorprenden con un mensajito al móvil, pensando en cómo andarás. O aquellos que simplemente te llaman para alegrarte la mañana. Es un tiempo complicado, un tiempo jodido pero estamos ahí, siempre en pie.
La espada de Damocles sigue pendiendo sobre nuestras cabezas pero ya no nos importa quien corte el hilo.

1 comentario:

Dibújame una sonrisa... dijo...

Disfruta el momento y sigue adelante! eso es lo único que cuenta! caminar y caminar...y que llegue el puente!! ;-)
Bicos!