Por el buen trabajo realizado en feria (Sic), nos invitaron a cenar en un gran restaurante donde nos pusimos como el quico de membrillo y queso o por lo menos, una servidora sí que lo hizo. El caso es que estas son esas pequeñas cosas que como también dice serrat (estoy muy serratiana últimamente, menos mal) nos dejan un tiempo de rosas. Y lo que vino después. Porque una cena no se queda solo en eso en la mayoría de las veces, y si luego no se sale a dar una vuelta pues termina por echarse de menos. El caso es que terminamos tarde, para variar, pero qué queréis que os diga, que nos quiten lo bailao y las bromas, y los buenos ratos y el me voy no te vayas y el chacho tu te vienes. Porque hasta entonces nadie me habia dicho eso de chacho tu te vienes y ha tenido que ser pablo (el españolito sin remedio) quien nos parara los pies a quienes decíamos que ya estaba bien y que´al dia siguiente habia que trabajar.
Pero bueno, es lo que tiene este trabajo, que cuando mejor te lo pasas es cuando tomas la calle aunque no podamos hacerlo siempre que podamos. Y he pensado que aunque la cena fue el lunes, nunca es tarde si la dicha es buena y que después de la melancolía de lluvia y alhambra que me entró ayer hay que seguir recordando que cualquier día es bueno y que, como también afirma amaral, hay que tener en cuenta que no sabemos ni donde, ni cuando ni por qué, ni adonde vamos en estos días en la tierra. Que cualquier momento puede ser el último, que hay que vivirlo con intensidad y qeu Carpe Diem, como aseguraba ese profesor idílico en El Club de los Poetas Muertos. Oh capitán, mi capitán.
2 comentarios:
Olé ese lunes bien aprovechao!! Chacho! chachooo!!! cuidadín que no se te vaya el baifooo!!! ejejje!!
Pues me alegra que disfrutases así ese día y que te animes a tener resaca de buenos ratos todos los días que quieras!!!
Besines guapa!
la peace la rescaté hace una semana de un altillo de un armario.eres una ratoncita rápida
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