Arnedo en Almería, Nor desbocado con Raquel con k y la loca Paloma, Kike y Lidia (creo que se llamaba así), Yayes, Martuqui y una que les habla en el sitio en el que hace aproximadamente un año empecé a conocer Almería. No era todavía noviembre, más bien agosto. Esa llamada de Marisa (por la que siempre te estaré agradecida, amiga de los perritos abandonados) para reinsertarme en el pequeño micromundo de la prensa. Allí conocí a aquellos que eran sus amigos, un entrañable grupejo del que se me olvidaron los nombres al día siguiente pero con los que afortunadamente he vuelto a coincidir en el camino. Personajes de la vida y de la nohe. Un "vamos a la terraza a hablar" o un "quedamos a las diez, ¿dónde coño estás?". El caso es que en el Jaya nos volvimos a juntar. Claras con limón, que al día siguiente hay que trabajar y una sesión de charlas de diversos contenidos. Al final, con la llegada del Kike Jr, el número de hombres aumentó, lo siento Nor, dejaste de ser el único. Pero lo pasamos muy bien. Cotilleos (casi siempre de la mano del Gran Marujo) y algunas charlas más subidas de tono. ¡Qué buenos momentos, eh! Que luego seguro que no se olvidan... por más distancia que haya y más kilómetros que se nos crucen al final estará siempre esa Estrella Polar. (Me ha quedado bien, ¿eh? para que veas que también tengo un lado tierno aunque escondido detrás de esa inmensa armadura que llevo por coraza). Por más días que pasen, más cosas que queden, más historias que dejen de ocurrir o simplemente que sucedan... siempre será un placer. Brindemos por más noches en el Jaya, en la calle o en un banco de la Rambla... que hoy es siempre todavía.sábado, 13 de septiembre de 2008
Una noche en el Jaya
Arnedo en Almería, Nor desbocado con Raquel con k y la loca Paloma, Kike y Lidia (creo que se llamaba así), Yayes, Martuqui y una que les habla en el sitio en el que hace aproximadamente un año empecé a conocer Almería. No era todavía noviembre, más bien agosto. Esa llamada de Marisa (por la que siempre te estaré agradecida, amiga de los perritos abandonados) para reinsertarme en el pequeño micromundo de la prensa. Allí conocí a aquellos que eran sus amigos, un entrañable grupejo del que se me olvidaron los nombres al día siguiente pero con los que afortunadamente he vuelto a coincidir en el camino. Personajes de la vida y de la nohe. Un "vamos a la terraza a hablar" o un "quedamos a las diez, ¿dónde coño estás?". El caso es que en el Jaya nos volvimos a juntar. Claras con limón, que al día siguiente hay que trabajar y una sesión de charlas de diversos contenidos. Al final, con la llegada del Kike Jr, el número de hombres aumentó, lo siento Nor, dejaste de ser el único. Pero lo pasamos muy bien. Cotilleos (casi siempre de la mano del Gran Marujo) y algunas charlas más subidas de tono. ¡Qué buenos momentos, eh! Que luego seguro que no se olvidan... por más distancia que haya y más kilómetros que se nos crucen al final estará siempre esa Estrella Polar. (Me ha quedado bien, ¿eh? para que veas que también tengo un lado tierno aunque escondido detrás de esa inmensa armadura que llevo por coraza). Por más días que pasen, más cosas que queden, más historias que dejen de ocurrir o simplemente que sucedan... siempre será un placer. Brindemos por más noches en el Jaya, en la calle o en un banco de la Rambla... que hoy es siempre todavía.
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1 comentario:
A cada día que pasa vas siendo más tú...y eso me encanta...vas desnudándote de mil y una cosas pesadas que te impedían moverte tal y como tú eres...y vas moviendo con gracia tus pies...
Feliz baile guapa!
Besines y a seguir disfrutando!!!
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