lunes, 29 de septiembre de 2008

Juntos y revueltos

Más que mil palabras, en este caso más de dos mil. Son ellos, los que están siempre aunque a veces les veas menos. Celebramos un aniversario, 25 años de casados, que ya es tela. 25 años echandonos un cable, ayudando a superar los malos momentos. Y pensar que consiguen, tras el tiempo, reunir a tanta gente. Si hay algo o alguien de quienes me sienta tremendamente orgullosa esos llevan mi apellido. Son mi familia. Pero la de verdad. Porque hay familias y familias. Y las familias con segundas es para desterrarla y no volver a verla nunca más y ahí te quedes cabrón para los restos. En cambio, cuando te echan la mano a buenas, no al cuello, siempre hay que agradecer. Por eso ahí les dediqué esta entrada. Esperando nuevos amaneceres, qué vamos a hacerle. Es el tiempo.
Tiempo cambiante, gris y lleno de agua. Lágrimas de ángeles. Muchas horas y la sensación de estos días que no se repetirán. De ver pasar los minutos pensando y pensando. ¿Alguien dijo alguna vez que pensar es malo?
Y escuchando esa canción de Melendi de "mejor no te quiero, será más barato" que hicimos popular allá por el Norte, mis compañeras y yo en esos primeros días.
Me vais a perdonar, peor hoy ando algo lenta para escribir... será la falta de sueño.

1 comentario:

Dibújame una sonrisa... dijo...

Será la falta de sueño...o la sobrecarga de sueños...
Besines y a por ellos!!!