Marruecos: Semana Santa del año pasado. Una fortaleza portuguesa en medio de un poblado que con el paso del tiempo se ha ido volviendo turístico. Una muestra de cómo el capitalismo puro y duro va cerrando el paso a la historia. Al fondo el mar. Miles de barcos, algunos repletos de corsarios y piratas debieron en su momento amenazar a los ciudadanos protegidos por las murallas. Con cien, en este caso algunos menos, cañones por banda apuntando hacia un horizonte desdibujado. No sé si en una vida anterior, o en una de ellas si es que existen, fui algo relacionado con la edad media, o con los cañones o tal vez la loca de Alquézar del capitán Alatriste, sentada en una sucia taberna española del quince escuchando las bravuconerías de algunos visitantes. Lo que sé es que me fascinan los cañones, los castillos y las fortalezas. El poderío de los Tercios de Flandes y las picas de la Granada nazarí. Conquistas, reconquistas y rebeliones del populacho. Historias que en su momento tuve que estudiar obligada y que ahora me gustaría conocer más a fondo. Dicho y hecho. Subida en el cañón de aquella fortaleza, mientras Jose disparaba el objetivo de la cámara pensé que, en su día, hace muchísimo tiempo, alguien estaba al otro lado, el cañón estaba ardiendo y olía a pólvora. Columnas blancas subirían desde el mar al cielo y una enorme bala de plomo quedaría para siempre en el fondo de un mar que ascendería unos cuantos grados. En el mejor de los casos. Porque en caso de haber acertado, el personaje con armadura que estuviera donde yo, sudando probablemente y con las manos negras, podría ver cómo un barco con extrañas reminiscencias visigodas, saltaba por el aire hecho añicos, mientras como pequeñas teas encendidas las astillas comenzaban a llover sobre los marineros heridos o asustados. Si cayó la fortaleza puede que fuera de este modo. Me resisto a pensar que nadie se deje vencer por nada ni nadie fácilmente. Y eso era solo el comienzo.
domingo, 20 de julio de 2008
Con cien cañones por banda...
Marruecos: Semana Santa del año pasado. Una fortaleza portuguesa en medio de un poblado que con el paso del tiempo se ha ido volviendo turístico. Una muestra de cómo el capitalismo puro y duro va cerrando el paso a la historia. Al fondo el mar. Miles de barcos, algunos repletos de corsarios y piratas debieron en su momento amenazar a los ciudadanos protegidos por las murallas. Con cien, en este caso algunos menos, cañones por banda apuntando hacia un horizonte desdibujado. No sé si en una vida anterior, o en una de ellas si es que existen, fui algo relacionado con la edad media, o con los cañones o tal vez la loca de Alquézar del capitán Alatriste, sentada en una sucia taberna española del quince escuchando las bravuconerías de algunos visitantes. Lo que sé es que me fascinan los cañones, los castillos y las fortalezas. El poderío de los Tercios de Flandes y las picas de la Granada nazarí. Conquistas, reconquistas y rebeliones del populacho. Historias que en su momento tuve que estudiar obligada y que ahora me gustaría conocer más a fondo. Dicho y hecho. Subida en el cañón de aquella fortaleza, mientras Jose disparaba el objetivo de la cámara pensé que, en su día, hace muchísimo tiempo, alguien estaba al otro lado, el cañón estaba ardiendo y olía a pólvora. Columnas blancas subirían desde el mar al cielo y una enorme bala de plomo quedaría para siempre en el fondo de un mar que ascendería unos cuantos grados. En el mejor de los casos. Porque en caso de haber acertado, el personaje con armadura que estuviera donde yo, sudando probablemente y con las manos negras, podría ver cómo un barco con extrañas reminiscencias visigodas, saltaba por el aire hecho añicos, mientras como pequeñas teas encendidas las astillas comenzaban a llover sobre los marineros heridos o asustados. Si cayó la fortaleza puede que fuera de este modo. Me resisto a pensar que nadie se deje vencer por nada ni nadie fácilmente. Y eso era solo el comienzo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Estupendo capitán! Sparrow estaría orgulloso de ti!!!
Casi huele a pólvora en el aire..¿¿¿¿hace una botella de ron????
Besines!! ;-)
Publicar un comentario