'Lo que más gusta a los futbolistas son las lentejas que hacen sus madres"
Moreno, con ojos grandes y expresivos y un continuo afán de seguir aprendiendo, el chef de las instalaciones que la Real Federación Española de Fútbol tiene en Las Rozas, José Ignacio Blanco (Segovia, 1977) explicó cómo es el día a día de un trabajo que le enamoró desde pequeño. Su vida ha transcurrido entre fogones. Con sólo 13 años ya desarrollaba tareas de pinche de cocina en un pequeño restaurante situado en la Plaza Mayor de su ciudad natal. A partir de ahí no ha habido quien le detenga ni le corte las alas.
José Ignacio Blanco es una persona sencilla, que poco a poco ha ido labrándose el camino que le ha llevado a ser finalista en diversos concursos a nivel nacional e internacional. Ahora desarrolla su trabajo con deportistas "que tienen una dieta muy cuidada, no pueden comer de todo", según explicó. Ha sido uno de los baluartes, en la distancia pues no viajó hasta Austria, del triunfo de la selección española. Pese al éxito reconoció que los futbolistas "son personas sencillas que tienen prohibidos los fritos, las grasas y el exceso de dulce ya que para cada uno de ellos hay un plan de nutrición distinto". El tiempo y las horas que pasan juntos le han dado como resultado "unos buenos amigos dentro de la selección" a los que, aseguró, "la felicidad se les ve en las caras, tienen una aureola de energía positiva sobre sus cabezas".
Aunque les siga un séquito de trabajadores y de aficionados, los integrantes del equipo español son personas normales, y de ahí que tengan sus manías a la hora de comer aunque estas no pasan "de las que tiene cualquiera de nosotros: que si la carne está más o menos hecha, por ejemplo... en serio, la gente se asombra de lo normales que son". Tal vez por eso sigan prefiriendo "las lentejas de sus madres, aunque ni te imaginas los boles de ensalada que se comen", explicó el chef que desveló que uno de los ingredientes primordiales de las mismas son los tomates almerienses y el aceite de Uleila ya que desde hace años "la selección viaja con tomates Raf y tigre siempre". ¿El resultado? Son campeones de Europa.
--> Cuando una trabaja en un periódico se da cuenta de lo desagradecido que es el mundo a veces. Nadie te llama para felicitarte cuando haces las cosas bien pero cuando te equivocas, el mundo se te echa encima. Por eso he querido pegar aquí la entrevista que le he hecho esta tarde a un personaje, el cocinero de la selección española de fútbol, el que se queda en Las Rozas de Madrid. Por su simpatía a la hora de realizarle la entrevista y porque no se le ha subido nada a la cabeza. Y en el fondo, eso es algo que se agradece.(Los periodistas tambíén sabemos dar las gracias, ¿no?)
1 comentario:
Es importante no perder el dar las gracias...es importante cada persona allí en el puesto que está...
Desagradecidos hay en todas partes...pero al menos que sean ellos los que tengan la cosa de no saber valorar el trabajo que haces..
Besines!
PD:Que hambre me ha dado, leches!!
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