jueves, 31 de julio de 2008
Echando chispas
Móvil. Gina se ha peleado con Cabeza de Flecha. Llámame y te lo cuento, pero llámame cuando salgas del trabajo. Móvil. Tengo que contarte lo de Cabeza de Flecha, pero llámame cuando salgas y no me preguntes nada porque ahora no puedo decirte nada, mejor más tranquilas, ¿no? Móvil. ¿Cómo que no has salido de trabajar? Estamos en donde... en el Puerto de Almería, donde aparcamos aquella vez, ¿te acuerdas? Pero, ¿qué haceis en el puerto? Pues hemos aparecido en Almería para celebrar tu cumpleaños que es que como me voy... Móvil. No me lo puedo creer. Que dónde estás. ¿Tú también aquí? Todos. Llegaron todos con una tarta acalorada en la maleta y una botella ahogada en cubitos de hielo. Arreglados como de fiesta... ¿dónde vas con esos pelos? Cena en el club de mar, como las clases altas de la sociedad, con una buena conversación y papel de colores de regalo. La familia que viene a ver a su hija almeriense que cumple años el lunes, madre mía cuanto tiempo. Después, una vez en el coche aparcamiento en El Palmeral y tarta con champán en vasos desmontables y platos de mickey en el pollete del paseo marítimo. La gente que pasaba que miraba, se preguntaría madre mía,de donde han salido estos locos que aqui sentados intentan descorchar una botella de cava con los dientes. Habrase visto. Ese alemán que salió de la nada con un sacacorchos, a juego con el surrealismo de una situación extraña pero a la que estamos acostumbrados. Lo raro de esto es que lo veo como algo normal, comentaba mientras bebía de la copa sin pie. Y luego, como no, quisimos lavarnos las manos. No en grifos, no en fuentes, no en sitios convencionales. A la orilla del mar. Nos bajamos para las piedras donde al final y para no perder la costumbre, la que suscribe terminó remojada. Hasta las cejas. Como siempre. Luego también con los hielos encima, mientras los paseantes se reían incapaces de entender nada de lo que estaban viendo. Y olvidando, por una vez, que allí podría pasar alguien de la farándula social y política de la zona. Nos daba igual. Como también nos dio igual el tiempo y que Gina estuviera esperando a Cabeza de Flecha para darle su merecido, reloj en mano, porque volvía a llegar tarde.
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1 comentario:
Son momentos que hacen que todo merezca la pena..hasta cumplir años!! ejeje!!
Son ratos que cuentan desde principio hasta el fin..y como prestaaann!!!
Feliz no cumpleaños cielo! (lo siento pero aún no te tocaaa!! ejejeje!!)
Besines preciosa!
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