Tan lejos y tan cerca. Granada. Cuando más lejos estás de los sitios que más quieres, más los echas de menos. Algo parecido debió de pasarme a mí con esta tierra. Sé que hubo un tiempo en el que todo lo que quería era salir. Y ver cosas, y conocer gente. Un poco utópico para alguien que lo más lejos de España que ha pisado ha sido Marruecos. No quiero quedarme sin ver más allá, pero creo que mejor es conocer primero más acá. Esas calles empedradas del Realejo a las que cantó en más de una ocasión Carlos Cano o las empedradas del Albaycín que llenaron de sueños la guitarra de Enrique Morente. Es cierto que hubo un tiempo... pasado. Ahora cuanto más lejos me encuentro, más ganas tengo de quedarme en las faldas de la Alhambra para siempre. No sé a qué se debe, pero las ganas de libertad han sido siempre un detonante en mí, en mi manera de pensar o de actuar. Tal vez por eso sigo sin alas para llevarte. Ni a tí ni a nadie. A lo mejor antes he de aprender a llevarme a mí misma. De vuelta al trabajo, es lo que tiene, a ver a los compañeros y a buscar donde no hay. A molestar en las vacaciones a personas que no entienden que el trabajo pasa por ahí. Y a lo lejos el Palacio Rojo. Algún día te enseñaré los misterios de Puerta Elvira. Algún día. Cuando los encuentre.
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2 comentarios:
Agárrate al presente y vive cada día..nuestro tiempo de navegar de acá para allá sin rumbo fijo terminará más antes que temprano..
Se sentirá nostalgia y se disfrutará cuando se vuelve..pero hay que afrontar lo que viene y no desechar el ahora..
Sí tienes alas! ¿acaso no te las ves? nadie te las cortó..te quitaron la confianza necesaria para volar..no les des el gustazo de que crean que pudieron cortar lo que sigues teniendo..
Quizás lo que debes hacer es recordar cómo se volvía a levantar el vuelo..
Besines!!
Por cierto..ahora que la veo de nuevo..qué bien hice la foto!
:-P ajajajjaa!!
Más besines!
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